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Marisol Casado: "Los caminos de Gómez Noya y Raña son modélicos"

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ENTREVISTA | OLIMPISMO

Marisol Casado: "Los caminos de Gómez Noya y Raña son modélicos"

Marisol Casado
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La española acaba de ser reelegida, en el Congreso de Madrid, para un tercer mandato como presidenta de la Federación Internacional de Triatlón (ITU).

La española Marisol Casado, miembro del Comité Olímpico Internacional (COI) desde 2010 -fue elegida justo antes de los Juegos de Invierno de Vancouver, en Canadá-, acaba de ser reelegida, en el Congreso de Madrid, para un tercer mandato como presidenta de la Federación Internacional de Triatlón (ITU).

En una entrevista Casado, nacida en Madrid hace 60 años, y que asumió la presidencia de la ITU en 2008, explicó diversos asuntos relacionados con el tercer mandato que afronta a partir de este domingo.

¿Qué objetivos se marca en su nuevo mandato?

Sobre todo, seguir en la línea en la que estamos, porque, verdaderamente, estamos en un punto muy álgido, aunque hay que pensar en cambios, pero todo dentro de un orden. Gran parte de nuestro éxito se basa en saber manejar los cambios en cada momento.

Llevamos ocho años con las `World Series` (el Mundial por etapas, que sustituyó al que se disputaba en una sola jornada), con mucho éxito, que le han dado por primera vez un espacio al triatlón en televisión. Conservando esto, tenemos que evolucionar según nos marque el mercado. Estamos bien como estamos, de momento, pero hay que estar atentos y empezar a buscar cambios en todo. También en las estructuras de la propia federación.

Desde 2008 hasta ahora, ha visto un crecimiento tremendo del triatlón en todos sus ámbitos. ¿Cómo lo percibe?

Ha sido brutal. Siempre piensas que eres parte del engranaje y nada más; pero me imagino que algo más habrá. El liderazgo que hemos tenido, no solamente yo, sino los miembros del Ejecutivo, creo que ha tenido suficiente flexibilidad como para saber aglutinar de alguna manera ese crecimiento tan grande que hemos tenido.

En este deporte hay organizaciones muy potentes, como el Ironman, que lo han hecho crecer, porque se ha invertido mucho. Pero, con nuestra flexibilidad, hemos sabido acoger a todo el mundo bajo el mismo techo. Eso también creo que ha sido clave. Aún hay mucho trabajo por hacer, pero estamos en buen camino. Al menos no tenemos lo que había antes del 2008, que era una guerra abierto.

Yo siempre pedí y sigo pidiendo que cada uno tenga claro su papel: uno es el organizador y el otro, la Federación. Nos tenemos que respetar. Nosotros no pretendemos entrar en el negocio de los organizadores, pero sí regularlo con las normas de la federación.

En estos primeros ocho años, ¿cuál fue el momento más duro y cuál el más feliz?

Se me hace difícil pensar en el más duro, porque no he tenido problemas. Personalmente, el más duro puede que haya sido las anteriores elecciones, ya que no puedo pensar en no tener rivales, pero aquel momento (2012, cuando derrotó al surcoreano Kyung-Sun Yu) creo que no era el oportuno.

Y lo pasé mal, porque entonces no lo supe descifrar, pero ahora lo veo como una falta de respeto hacia la propia organización. Que funcionaba muy bien. No debido a mí. Pero iba muy bien. Y entendía que alguien no vinculado a la misma pretendiese lo que entendí como un `asalto` a la misma. Eso me produjo una sensación muy negativa.

¿Percibe que el papel de la mujer en el deporte ha crecido?

Estoy contenta porque se han hecho esfuerzo en los Juegos Olímpicos, por ejemplo, para que haya el mismo número de mujeres que de hombres participantes. En eso sí estoy contenta, porque ésa es la parte principal. Pero en los aspectos relativos al liderazgo no hemos trabajado en la línea correcta. Desde hace veinte años se ha estado dando vuelta al tema de las cuotas. Y hasta este año no he empezado a escuchar que no hay otra manera de hacerlo. Se ha perdido mucho tiempo en esto. Y a las pruebas me remito: ser la única presidenta de una federación internacional no es positivo. Ni para mí, ni para nadie. A veces me siento especial, pero a veces me siento la rara. No entiendo que federaciones como la de gimnasia no no tengan presidentas o candidatas en las federaciones nacionales e internacionales. Me sorprende. Y si me apuras, la de baloncesto. La igualdad en la dirección deportiva está en retroceso.

¿Y dentro de la ITU?

Pues tampoco me siento del todo contenta. Nos han quedado huecos en algunos comités. Tenían que haber salido más candidatas.

Pero en lo que se refiere a la competición, su deporte es absolutamente igualitario, ¿no?

En ese aspecto, sí. En la ITU estamos muy orgullosos. Compiten en los mismos sitios y la convivencia entre ellos es normal. La cobertura mediática es la misma, o prácticamente la misma. Y eso es de lo más difícil. A los premios no le damos ya importancia, porque desde hace 25 años son iguales para mujeres y para hombres. Pero el tema de la cobertura mediática es muy importante. Siempre defendí eso. Aquí en Madrid, por ejemplo, cuando había pruebas de la Copa del Mundo o del Mundial y la televisión daba una hora, por ejemplo, siempre se pedía media para chicas y media para chicos.

Este año en España se podrán ver en directo por televisión las pruebas de las `World Series`. Eso sí que es un salto, también, ¿no?

Sí, pero eso siempre fue uno de los momentos tristes para mí. Que cada fin de semana veía a un español o a más de uno en el podio del Mundial y que Televisión Española no lo diera me parecía algo tristísimo. No entendía qué más debía hacer el triatlón español para estar más a menudo en los medios.

Se lesiona Javi Gómez Noya, pentacampeón del mundo y Mario Mola gana un Mundial en el que Fernando Alarza acaba tercero. En chicas, Ainhoa Murúa se convirtió en una de las únicas tres que han sido cuatro veces olímpica. ¿Puede mejorar aún el triatlón español?

Creo que los éxitos son también producto de la flexibilidad que se tuvo cuando se negoció con los deportistas asuntos como los de los patrocinadores. Creo que eso contribuyó a los éxitos. La Federación Española, lejos de presionar, pone a disposición de sus deportistas unos recursos para que ellos los utilicen como quieran.

La base y la formación de entrenadores también. Se arrancó en el 90. Y ahora España la exporta. Por ejemplo, a México. Donde está dando unos resultados estupendos.

Gómez Noya ha anunciado que, de momento, seguirá un año más en distancia olímpica y luego se lo irá planteando año a año. ¿Lo ve ganando un sexto título mundial?

No sé. Cambian tanto las cosas de un año para otro, que es muy difícil hacer esa predicción. El único que la puede hacer es él.

Pero ¿le gusta que Javi Gómez Noya siga en distancia olímpica?

Por supuesto. Estoy muy contenta. El camino de Javier es modélico. También lo fue el de Iván Raña (primer campeón mundial español, ahora en el Ironman), que aguantó en la distancia olímpica hasta el último momento. Y de vez en cuando vuelve.

Yo creo que ese es el modelo. Por eso nos llevamos bien con todo el mundo, también. Porque exportamos a nuestros deportistas a la larga distancia. El caso de (el alemán Jan) Frodeno (oro olímpico en 2008 y ganador del Ironman de Hawai los dos últimos años) a la vista está.

¿Veremos al fin el relevo mixto en los Juegos del Tokio?

Yo creo que sí, sin duda. Incluso Thomas Bach, antes de ser presidente del COI, vio el relevo mixto hace un par de años en Hamburgo y se quedó impactado, porque es una prueba impresionante. Siempre digo que si se estudia el tema, entrará en el calendario olímpico. En (los Juegos de) Río simplemente es que no se estudió y no hubo nuevas inclusiones. Yo creo que en Tokio 2020 habrá el relevo.