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La gallega Nadia Calviño aspira a unirse a las mujeres que abrieron camino en Europa

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La gallega Nadia Calviño aspira a unirse a las mujeres que abrieron camino en Europa

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Calviño competirá por el cargo con los ministros de Finanzas de Irlanda, el conservador Paschal Donohoe, y Luxemburgo, el liberal Pierre Gramegna.

La candidata española sería la primera mujer en liderar ese foro, que reúne a los ministros de los 19 Estados miembros de la eurozona, algo que puede jugar a su favor dada la escasa presencia femenina en puestos de relevancia y la creciente demanda para paliar esta falta.

No obstante, recientemente en Europa se han roto varios techos de cristal con la llegada de dos mujeres a la presidencia de instituciones clave dirigidas hasta entonces únicamente por hombres.

Se trata de la alemana Ursula Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, y de la francesa Christine Lagarde, quien lidera ahora el Banco Central Europeo (BCE) tras haber sido directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Estos nombres deben sumarse a la larga lista de mujeres que, a lo largo de la historia, pusieron los cimientos y contribuyeron a construir la Europa que actualmente conocemos.
 

DE SIMONE VEIL A NICOLE FONTAINE
 

Si bien fue Simone Veil la primera mujer en ser elegida presidenta del Parlamento Europeo en 1979, los hitos conquistados por las mujeres se remontan a muchos años antes, plantando las semillas que germinarían en lo que hoy conocemos como la Unión Europea (UE).

Así, Clara Campoamor se enfrentó en España a quienes no aprobaban el sufragio universal femenino y consiguió que las mujeres españolas votaran por primera vez en 1933, sumándose a países europeos como Finlandia, que lo permitió en 1907, Noruega o Suecia.

Eliane Vogel-Polsky, por su parte, fue una de las primeras graduadas del Instituto de Estudios Europeos e impulsora del Tratado de Roma de 1957, particularmente del principio de igual remuneración para hombres y mujeres.

El retrato de la educación en Europa está pintado en su mayor parte por mujeres que, atravesando diversas dificultades a lo largo de sus carreras, hicieron de esos obstáculos su motivación.

Cuando Sofia Corradi terminaba de estudiar derecho en la Sapienza Universitá di Roma en 1957 recibió una beca para completar una maestría en derecho comparado en el extranjero, pero, a su regreso a Italia, su universidad de origen no reconoció sus estudios y no le permitió graduarse.

Corradi no se rindió y es conocida como "Mamma Erasmus" por crear el programa de movilidad internacional para estudiantes más importante de la UE, del que cada año se benefician decenas de miles de estudiantes de cada uno de los Estados miembros.

Política y educadora, veinte años después del hito conseguido por Veil llegó Nicole Fontaine a presidir el Parlamento Europeo (1999-2002) y fue también una de las precursoras del acercamiento del significado de Europa a los ciudadanos.

Fontaine trabajó, además, en favor del reconocimiento mutuo de las calificaciones académicas y los derechos de las mujeres.
 

HACIA LA PARIDAD TOTAL
 

Aunque las mujeres cada vez tienen más presencia en Europa, todavía queda mucho camino por recorrer para lograr la paridad.

Según el informe de 2019 del Instituto Europeo de Igualdad de Género (EIGE, siglas en inglés), la media comunitaria en el índice que mide el avance en ámbitos como el trabajo, el conocimiento, el poder, la salud o violencia contra las mujeres fue de 67,4 puntos sobre 100, solo un punto más que en 2017.

España, con 70,1 puntos sobre 100, es el noveno país de la UE con mayor paridad y calidad de vida para las mujeres.

En cuanto a la presencia de mujeres dentro de los órganos de la UE, el Parlamento Europeo ha pasado de tener un 15,2 % de representantes femeninas de 1979 a 1984 a un 40,4 % en el periodo 2019-2024.