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Coronavirus en Ourense: Cambio de horarios y menos negocio para los limpiadores

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ALERTA SANITARIA

Coronavirus en Ourense: Cambio de horarios y menos negocio para los limpiadores

María Belén Varela, trabajadora de la lmpieza, desinfectando una oficina.
photo_cameraMaría Belén Varela, trabajadora de la lmpieza, desinfectando una oficina.
Las empresas ourensanas reducen su actividad a comunidades de vecinos y oficinas abiertas

Las empresas profesionales de limpieza son uno de los colectivos que no frena ante la crisis sanitaria, sino que se convierten en servicios fundamentales para mantener la higiene con una desinfección más intensa. La rutina de estos trabajadores en Ourense ha cambiado de la noche a la mañana y los casos son diversos: unos no dan abasto, otros han perdido clientela por el cierre de negocios y otros siguen la misma rutina con pequeños cambios, como adaptar los horarios de trabajo en comunidades de vecinos para encontrarse con la menor gente posible.

Menos volumen de negocio

Lidia López es la gerente de Limpiezas Meliá. El coronavirus le ha reducido el volumen de trabajo a la mitad. “De todo lo que hacíamos, ahora solo comunidades y lavanderías, que es servicio de primera necesidad. La rutina con el coronavirus ha cambiado muchísimo. Nos levantábamos todos los días a las cuatro de la mañana porque limpiamos seis cafeterías y ahora cero. También teníamos una clínica veterinaria, otra de fisioterapia, peluquerías... Ahora todo cerrado. También hacíamos muchos domicilios, pero ya no te llaman”, explica. La crisis sanitaria también ha provocado una reducción de los horarios: “Ahora me levanto a las siete y media de la mañana y me lleva una hora las lavanderías y las comunidades otra hora”. Como autónoma, la situación le preocupa: “Es un poco fastidiado, porque sí que puedo trabajar, pero la mitad. Y voy a seguir pagando la cuota de autónoma, no me perdonan nada”. 

“Non temos mascarillas"

Antolín González, de Limpiezas Antolín, confiesa que las rutinas “cambiáronnos bastante co protocolo do Covid-19. Agora hai que desinfectar coidadosamente todos os puntos de luz, os pulsadores, os pasamáns… Aumentounos o traballo moito”. En la empresa se encargan de la limpieza de comunidades de vecinos, oficinas y garajes. Estos últimos, menos en los tiempos que corren: “Os veciños non sacan os coches entón deixan para máis adiante a limpeza. Hoxe tócanos facer un garaxe, pero normalmente están sendo todos aprazados”. 

El responsable de Limpiezas Antolín se queja de que “non damos conseguido mascarillas, pero todo o persoal ten guantes. Da rabia ver a xente pola rúa con mascarilla e que eu que trabaño nisto non teña, pero dinnos que non fan falta e que con guantes é suficiente”. En estos días de trabajo, también se encontraron con los vecinos preocupados: “Tivemos que colocar papeis informativos en todos os portales do protocolo de limpeza, así tamén se quedan tranquilos”.

Cambio de horarios

Desde Limpiezas Paz Serafín siguen las recomendaciones de Sanidad y de la Xunta. “Como empresa, trabajamos con una marca conocida y ella es la que se encarga de dar los productos necesarios. Lo que cambia ahora es insistir en zonas como los pomos, los pasamanos… los lugares de contacto”, explican. Facilitan guantes a sus trabajadores y también han cambiado el horario de trabajo. “Vamos a las comunidades una o dos horas antes de lo habitual para evitar público”, anotan.

Miedo al virus

María Belén Varela es trabajadora del servicio de limpieza de Eulen. “Antes tenía dos colegios, pero al estar cerrados, nada. También las tiendas de ropa”, explica. Actualmente se encarga de la limpieza de las oficinas de La Región y del centro médico de Noalla. “Ahora tienes que ponerte la mascarilla, cosa que antes no hacíamos. Mi jefe me consiguió una, pero es difícil. No hay. Al coronavirus algo de miedo sí le tengo, más bien respeto”, dice.

“La mascarilla da calor, pero hay que protegerse"

En cuanto a los métodos de limpieza, Lidia López apunta que “antes hacías mucho con un multiusos y ahora, desinfectante”. También han cambiado la rutina a la hora de protegerse: “Hay que llevar la mascarilla, y al cabo de un rato te da un calor impresionante. Pero no te la puedes quitar. Tampoco los guantes. Es un proceso que parece fácil, pero te quita tiempo”.