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El covid continúa su escalada en Ourense y deja su primer fallecimiento en dos meses

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Coronavirus en Ourense

El covid continúa su escalada en Ourense y deja su primer fallecimiento en dos meses

Un miembro del equipo médico que realiza tests en los coches, durante el estado de alarma. (FOTO: ÓSCAR PINAL)
photo_cameraUn miembro del equipo médico que realiza tests en los coches, durante el estado de alarma. (FOTO: ÓSCAR PINAL)
La segunda ola empieza a asomar, aunque los positivos y, sobre todo, los ingresos, siguen muy por detrás de los picos de abril

Aunque en algunas partes de España ya dan por segura la segunda ola, y algunos expertos la ven ya aquí, los datos todavían no arrojan claridad suficiente sobre su llegada a Ourense. 

Lejos del pico

Ourense acumula un crecimiento importante en el número de casos, pero lejos de encender las alarmas, ya que a nivel de hospitalización –tres ingresados covid–, esta aún lejos del pico de ingresos durante la pandemia, que se dio el 7 de abril, cuando llegó a haber 217 hospitalizados en la provincia. 

El respiro de los datos, de momento, lo dan también los contagios nuevos detectados cada día, que oscilan entre dos y cinco, muy lejos estos de los picos de la pandemia, ya que a principios de abril se llegaron a detectar hasta 212 nuevos positivos en 24 horas.

Fallecida en Vilar de Barrio

Una de las noticias más negativas de este viernes fue el registro del primer fallecimiento de una persona con covid-19 en la provincia tras 65 días sin ninguno. Se trata del caso que dio origen al brote de Vilar de Barrio, una mujer de 91 años que permanecía ingresada desde el pasado 29 de junio junto a su marido, con varias patologías previas asociadas. 

 Es la primera muerte de un paciente covid en la provincia desde el 3 de junio, y la primera también en Galicia desde el 10 de ese mismo mes. El marido de la mujer fallecida permanecía ayer ingresado.

Aumento de casos

La situación es superior en cifras absolutas a la que había en el inicio del estado de alarma, pero mucho más controlada y sin que las autoridades sanitarias detecten de momento transmisión comunitaria. Según el informe semanal actualizado por el Instituto Carlos III, Ourense se sitúa, después de Zamora, como la provincia en la que más aumentaron los casos desde el 20 de julio al 2 de agosto.  La razón de la tasa de incidencia acumulada se situó en 10,5 por cada 100.000 habitantes entre esas dos semanas epidemiológicas, lo cual significa que por cada 100.000 habitantes que no tienen covid, hay 10 que sí lo tienen. 

Son unos guarismos que parecen bajos, pero que colocan a Ourense en rojo en los mapas de seguimiento epidemiológico. El panel del covid-19, que gestiona el Centro Nacional de Epidemiología del Carlos III, certifica este importante incremento, que actualmente se sitúa en 33, con tres hospitalizados en planta. Hace apenas tres semanas, no había ningún ingresado por esta enfermedad.

Alerta, no alarma

El número de casos pone al sistema sanitario "en alerta pero non el alarma". De momento, el foco está puesto en la Atención Primaria, y a los gestores no les importa dar "cañonazos ao aire", según resalta el gerente del área sanitaria, Félix Rubial, que no quiere que se deje pasar ningún caso sin diagnosticar. Otro de los datos facilitados por el Centro Nacional de Epidemiología es el número de reproducción básico instantáneo –el número promedio de casos secundarios que cada sujeto infectado puede llegar a infectar– y que se sitúa ahora en la provincia en 2,42, es decir, cada nuevo positivo puede contagiar a entre dos y tres personas más. 

Los nuevos brotes

Este último incremento de casos se da por la explosión de los denominados brotes en diferentes localidades, seis en las últimas dos semanas: Beariz, Baños de Molgas, Chandrexa, Vilar de Barrio,  Carballiño y Avión. Son lugares en los que se han dado tres o más casos y que obligar a poner en cuarentena a decenas de personas.

Esta situación es común a otras provincias. De hecho, el aumento constante de casos obligaba ayer a la Xunta de Galicia a tomar medidas de restricción de la ciudad de A Coruña y su área metropolitana, imponiendo la limitación de reuniones, el cierre del ocio nocturno y la prohibición de visitar las residencias de mayores para proteger a los colectivos más vulnerables y evitar aglomeraciones.

Cierre de residencias

En Ourense, ya han tenido que cerrar las puertas a las visitas residencias de Chandrexa, Beariz, Baños de Molgas, Vilar de Barrio y Avión, debido a los brotes en sus municipios. 

Un ingresado de Baños de Molgas y nuevo caso en Vilar de Barrio

El número de casos activos en la provincia de Ourense era ayer de 33, incrementándose en dos respecto a la jornada anterior, al detectarse un nuevo positivo en Vilar de Barrio, que eleva la cifra de contagiados en el brote de esa localidad a 10 (una de ellas, la nonagenaria fallecida ayer). Es el más grande de la provincia y acumula casi un tercio de los positivos actuales. 

El nuevo caso de Vilar de Barrio se trata de una mujer de 60 años, que vivía con la paciente uno del brote y que ya estaba en situación de cuarentena desde el inicio y que estaba siendo monitorizado por los sanitarios. En la jornada del jueves por la tarde dio positivo en la PCR, después de haber dado negativo en las anteriores, lo que pone de relieve la importancia de mantener las cuarentenas pese a tener una PCR negativa. 

También hubo novedades en otro de los brotes activos, el de Baños de Molgas, donde el jueves por la tarde tuvo que ingresar en el Complexo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO) un hombre de 82 años. El número de positivos se mantiene en ese municipio en tres. Este paciente ya estaba diagnosticado con covid desde el inicio del brote, y es conviviente de la primera paciente ingresada.

 Hasta ahora, se encontraba en situación de aislamiento domiciliario y monitorizado por Sanidade. Tuvo que ser ingresado ante un "pequeno signo de empeoramento no seu estado de saúde", según informaron fuentes sanitarias. 

Las tres personas que permanecen ingresadas en el CHUO superan los 70 años. 

La detección temprana, clave para frenar la curva

Ante la posible llegada de la segunda ola, el foco sanitario está puesto en la detección temprana. Atrás queda la realidad de marzo y abril, cuando escaseaban las pruebas diagnósticas y el resultado tardaba una media de dos semanas en llegar. Desde el inicio de la desescalada, Atención Primaria ha jugado un papel fundamental: los pacientes con síntomas compatibles son sometidos a PCR, de las que se conoce el resultado en las primeras 24 horas. El aislamiento y las cuarentenas también son clave, incluso cuando la prueba arroja un resultado negativo. "Temos que evitar a transmisibilidade do virus", explica Félix Rubial, gerente del área sanitaria de Ourense.

El registro de viajeros, activo desde el pasado 28 de julio en la comunidad gallega, permite agilizar la actuación ante un posible positivo, así como el rastreo de sus contactos directos desde su entrada en Galicia. 

Residencias de mayores

Las residencias de mayores continúan blindadas para evitar la entrada del virus: las entradas y salidas permanecen restringidas, y aquellos usuarios que van al centro médico también permanecen en cuarentena a la vuelta, aunque no tengan síntomas. Desde el área sanitaria de Ourense, además, se controla la evolución de las residencias sin personal sanitario. "Temos monitorizadas a máis de 900 persoas, porque entendemos que os maiores son as persoas máis vulnerables", cuenta Rubial. Según el último cribado realizado en residencias, los centros de la provincia permanecen sin virus, pero los trabajadores no bajan la guardia. 

Concienciación social

Las autoridades sanitarias reiteran la importancia de mantener las medidas preventivas en todo momento, sobre todo, en reuniones privadas. En la provincia, los rebrotes detectados hasta el momento están relacionados con encuentros familiares, por lo que los expertos llaman a la responsabilidad individual. 

"Non nos podemos relaxar, temos que ter coidado e cautela. É algo propio do ser humano relaxarse conforme a presión se reduce, pero temos que estar en garda", asegura el gerente del área sanitaria de Ourense.