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Ourense, entre baches y parches

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Crónica

Ourense, entre baches y parches

Las quejas por el estado de las calles de la ciudad se acumulan semana a semana. Socavones, baches y parches son las pesadillas de los sufridos vecinos. Remedios y Marcelo Macías son dos de los casos más sangrantes.

En la ciudad de Ourense se acumulan las protestas por el estado de las calles, que suman socavones, baches y parches que tensionan cada día más a los sufridos conductores. La avenida de Marcelo Macías y la calle Remedios son dos de los ejemplos. 

En el primer caso, la asociación de vecinos O Castelo de A Carballeira reclama que se lleven a cabo cuanto antes reformas de urgencia, a la espera de que se licite, finalmente, la obra de reforma integral anunciada en 2019 por la Xunta. Según señala el presidente de la asociación, Manuel Mosquera, "estamos hablando de un vial que soporta una carga muy importante de tráfico a diario". Añade no entender esta situación que se traduce,"en daños continuos en los vehículos que transitan por aquí". Varios de los vecinos dan un paso más allá. Es el caso de Gerardo Cruz, que lleva "más de 30 años viviendo en esta calle y la verdad es que nos sentimos abandonados. Si la cosa sigue así estamos dispuestos incluso a cortar la calle", avanza. Asegura que lo único que piden es "asegurar los servicios mínimos, el mantenimiento del vial, nosotros también pagamos impuestos como en el centro", subraya.

El concejal de Infraestructuras, Miguel Caride, recuerda que "hemos firmado un compromiso político con la Xunta para financiar hasta el 30% de la reforma de esta calle y desde la Xunta se nos ha avanzado que la obra será inminente". Pero, por otra parte, subraya que "no podemos actuar en este vial porque no es de propiedad municipal", lo que sí están trabajando es en "una reordenanción del tráfico en este entorno, que se hará necesario cuando comience la obra, porque durará un tiempo". 

El proyecto de reforma de la avenida prevé una inversión de algo más de 1,7 millones, y, entre otras cosas, primará el refuerzo de la seguridad vial para los vecinos, también  mejorarán el pavimento, los servicios de saneamiento, abastecimiento, alumbrado y tráfico y también están previstos trabajos en el viaducto. Entre las actuaciones proyectadas, destacan el asfaltado de 13.500 metros cuadrados de pavimento, arreglo de 900 metros cuadrados de acera, una mejor accesibilidad reduciendo los bordillos y adaptando los vados.

Malestar en Os Remedios

Mientras tanto, vecinos y usuarios de la calle Remedios siguen a la espera de una solución adecuada para los problemas recurrentes que sufre la calzada desde la humanización de la calle. La solución aportada por el Concello el pasado diciembre -levantando las baldosas rotas y cubriendo con asfalto- no duró ni una semana y los baches han vuelto a ser los dueños de la calle. "Nosotros lo que reclamamos es una solución definitiva", apunta José Delgado, presidente de laAVV O Couto.

Desde el Concello de Ourense, el edil responsable de infraestructuras, Miguel Caride, reconoce que el problema no es de fácil solución, pero asegura que se está trabajando en un proyecto definitivo. "Según los ingenieros, este problema viene arrastrándose desde el gobierno bipartito, cuando se llevó a cabo una remodelación total en la calle, pero al ejecutarse mal la colocación del mortero, las baldosas situadas encima fueron rompiéndose con el consiguiente problema para los vehículos",  explica el edil.

En este momento se está elaborando un proyecto de actuación integral, pero Caride avanza que "requerirá levantar en su totalidad esa calle, que deberá permanecer cortada al tráfico el tiempo que dure la actuación", y este se cifra en no menos de tres meses. Por otra parte, las circunstancias climatológicas también son importantes, por lo que desde el Concello señalan como la época más propicia "la primavera". Mientras, los operarios del Concello administraban hace 15 días, tras levantar las baldosas rotas, una capa de aglomerado asfáltico en frío, que Caride reconoce que con el paso de los vehículos vuelve a hundirse, por lo que hay que administrar una nueva capa. El pasado viernes, un grupo de trabajadores realizaba esta labor en el cruce entre las calles Remedios y Velázquez.