Ourense

Tartas para cuatro

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Tartas para cuatro

Dos trabajadoras de Tito Bakery and Coffee, ayer por la tarde.// FOTO: ÓSCAR PINAL
photo_cameraDos trabajadoras de Tito Bakery and Coffee, ayer por la tarde.// FOTO: ÓSCAR PINAL
No son tiempos de fiestas. La demanda en las pastelerías, a bajo ritmo, suma pequeños pedidos de raciones mínimas: "No hay grandes reuniones, son para comer en casa"

Celebrar un cumpleaños o un acontecimiento importante dentro de la familia pierde el carácter festivo de reunir a los seres queridos para disfrutar en tiempos de confinamiento. Aunque no faltarán mensajes de felicitación, las velas no se soplan con todos aquellos que se quiere compartir un día especial. Pese a todo, hay tiempo para vivirlo con las personas que se pasa el confinamiento, si hay suerte de no estar solo, para vivir ese día. 

Los cambios en la nueva demanda que deja el coronavirus son perceptibles entre los clientes de las pastelerías, algunas incluso cerraron sus puertas. Las que no, ven como los pedidos se reducen o se piden para un número reducido de personas. “Algún encargo sigue habiendo, aunque son reducidos. Para este fin de semana tenemos algunos pero son pequeños, de cuatro o seis raciones”, explica Enrique Outomuro, uno de los gerentes de la panadería Tito. 

La repostería también se ha visto afectada por las nuevas rutinas: los clientes se han ido a los súper para ahorrar viajes 

Ante la imposibilidad de celebrar grandes reuniones con familiares o amigos, las tartas o pasteles no son lo único que decrecen, también las empanadas se encargan para menos personas. “Son productos para comer los que están en casa. Al ser pocos en ella, no hay grandes pedidos”, comenta Outomuro. En el caso de la panadería Tito, en sus establecimientos tienen cada día pasteles y tartas elaborados para llevar en el mismo día, que han reducido en producción: “Hacemos menos porque también bajó la venta”, afirma. 

Esta situación parte de que muchas personas deciden aprovechar que salen a comprar y lo hacen en un único establecimiento, para evitar una mayor exposición: “No suelen andar mucho por las tiendas de barrio, van al supermercado y allí lo compran todo. No les importa que no sea algo fresco”, señala. Aunque también aprecia algún que otro caso excepcional, de los  que van "dos o tres veces" al día a sus establecimientos.

Los gastos de producción, al contrario que los pedidos, aumentan ante esta demanda a tamaño pequeño. “No se produce en grandes cantidades, por lo que se nos elevan todos los costes. Los pedidos son pequeños y los gastos fijos del horno, la electricidad o el personal son los mismos que si fuesen más grandes”, comenta.