Salud mental y redes sociales

La dismorfia del selfi o "la selfitis": "Mamá, quiero los labios como me los pone el filtro"

Dismorfia corporal (TDC) o dismorfia del selfi
photo_camera Dismorfia corporal (TDC) o dismorfia del selfi
La dismorfia es un trastorno cada vez más frecuente entre los jóvenes, también en Ourense. Se da más entre las mujeres que entre los hombres, pero los casos se suman y cada vez más chicos no se aceptan tal como son, quieren ser vistos a través del "filtro de la perfección". Podemos estar hablando de la dismorfia del selfi

La era de las redes sociales provocan cambios de comportamientos individuales y colectivos. La aparición de trastornos con cada vez más incidencia preocupa a las familias y especialistas. Son cuadros que en la mayoría de los casos tienen la búsqueda de la perfección como denominador común. Muchos jóvenes no quieren ser como son y persiguen ser tal como se muestran cuando recurren a filtros en esas aplicaciones que les acompañan a todas partes en la palma de su mano.

El "¡quiero los labios que me pone este filtro!" se escucha cada vez más y en edades más tempranas. Detrás puede haber un trastorno de dismorfia o TDC, una dismorfia del selfi o conocida también como "la selfitis".

¿Qué es la dismorfia?

El trastorno dismórfico corporal (TDC) es un tipo de trastorno obsesivo-compulsivo relacionado con la tendencia a buscar la perfección. La mirada se centra en la percepción de lo que consideran defectos y en cómo ocultarlos.

¿Qué es la conocida como dismorfia del selfi o  "la sefitis"?

Consiste en la obsesión por compararse con imágenes retocadas o distorsionadas por los filtros que encuentran los jóvenes en las aplicaciones y que modifican la imagen que dan de sí mismos en redes sociales. Los afectados son, en su mayoría, adolescentes, y los expertos lo asocian a problemas de autoestima. Para tomar conciencia de lo sujetos que están algunas personas, jóvenes y no tan jóvenes, a esta tiranía de los autorretratos o autofotos, los especialistas alertan de que personas con "la selfitis" pueden hacerse hasta 200 selfis al día.

 

La Asociación Americana de Psiquiatría estudió este trastorno y alerto que los selfis, la moda de autofotografiarse y publicar imágenes de uno mismo, puede provocar una enfermedad mental. Los expertos denominan este trastorno también como 'selfitis', el deseo compulsivo de tomar fotos de uno mismo y publicarlas en sus perfiles de redes sociales. Los especialistas creen que el proceso les sirve para compensar la falta de autoestima.

¿Cómo se manifiesta, cuáles son los síntomas?

Querer mejorar alguna imperfección de tu cuerpo a través de la cirugía estética no tiene nada negativo detrás, pero los especialistas en salud mental advierten que el problema es cuando detrás de ese deseo hay un trastorno, hay que tener claro que una operación para igualar la imagen artificial que da de uno un filtro de una aplicación, no es un objetivo sano a perseguir, nunca se va a igualar y detrás de un retoque se querrá otro y otro, generando una insatisfacción infinita.

 

Los pacientes con TDC suelen estar centrados en defectos que creen tener en todas las partes del cuerpo, revisan un a y otra vez esos "puntos débiles" y son críticos consigo mismos y presentan un estado de ánimo cambiante.

Consejos para combatir la dismorfia

Las propias redes sociales, en donde se fragua en muchas ocasiones este cuadro dismórfico que presentan los jóvenes, también hay infinidad de publicaciones alertando sobre este problema y aconsejando cómo combatirlo. Este es uno de los hijos que aporta recomendaciones para estar alerta y para prevenir desde dentro de las redes, que es en dónde están horas estos jóvenes afectados por la distorsión de su propia imagen.

Por otro lado, centros especializados, como la Clínica Mayo, divulgan información para hacer frente también al TDC.

¿Cómo se diagnostica, según la Clínica Mayo?

Para concretar un diagnóstico, la persona se somete a:

  • Una que evalúa los factores de riesgo y los pensamientos, sentimientos y conductas relacionados con una imagen negativa de sí mismo
  • Antecedentes médicos, personales, sociales y familiares
  • Signos y síntomas

Tratamiento ante el trastorno dismórfico

En el tratamiento para el trastorno dismórfico corporal se suele combinar terapia cognitiva conductual con medicamentos.

En cuanto a la terapia cognitiva conductual, las técnicas se centran en:

  • Ayudar a frenar los pensamientos negativos, las reacciones emocionales y las conductas mantienen los problemas a través del tiempo.
  • Desafiar los pensamientos negativos automáticos y aprender maneras flexibles de pensar.
  • Aprender maneras alternativas de manejar los impulsos o los rituales como mirarse continuamente al espejo.
  • Enseñarte otras conductas para mejorar tu salud mental, como aumentar el trato con personas con actividades saludables.

 

Si se debe recurrir a tratamientos con medicamentos, la Clínica Mayo recuerda que no hay medicamentos aprobados específicamente para tratar el trastorno dismórfico corporal, aunque los medicamentos utilizados para tratar otras afecciones de salud mental, como la depresión y el trastorno obsesivo compulsivo, pueden ser eficaces. Hablamos de Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina.

Según el cuadro que presente el paciente, este tipo de tratamientos se aplica de forma combinada y, en algunos casos, los síntomas pueden presentarse en un grado tan grave que puede ser necesario recurrir a un internamiento psiquiátrico.

Estilo de vida y consejos cotidianos

El objetivo es prevenir y no llegar a estas situaciones clínicas tan serias. Por tanto, es importante asumir y enseñar a los jóvenes rutinas sanas y que aporten "higiene mental" para tener claro qué ves cuando te ves.

 

Por empezar con pautas cotidianas que prevengan la salud mental, la Clínica Mayo recuerda que nunca sobra 

  • Cumplir con tu plan de tratamiento. No saltarse las sesiones de terapia y tomar los medicamentos si están prescitos.
  • Informarte sobre tu trastorno dismórfico corporal, tal como estás haciendo si lees este artículo. .
  • Prestar atención a las señales de advertencia, tanto para detectar los síntomas, como para saber si reaparecen
  • Practicar las estrategias aprendidas en las sesiones de terapia. 
  • Evitar las drogas ilícitas y el alcohol.
  • Mantenerte activo. La actividad física y el ejercicio pueden ayudar a controlar muchos síntomas, como la depresión, el estrés y la ansiedad. 

 

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