La Región

SAN BENITO

Los ourensanos demostraron su cariño por el santo más "milagreiro"

Allariz, Sandiás o Parada de Sil celebraron procesiones multitudinarias en honor a San Benito, patrón de sus parroquias

Los ourensanos demostraron su cariño por el santo más "milagreiro"

Allariz, Bentraces, Sandiás, Parada de Sil o Cartelle son algunos puntos de la provincia que cuentan con San Benito como patrón de sus parroquias. A pesar de que la onomástica del patriarca de los monjes europeos se celebra el 11 de julio, es habitual que los cultos religiosos en su honor se trasladen al fin de semana más cercano. Por eso, todos estos lugares vivieron ayer el día grande de sus fiestas patronales y partieron en procesión con la imagen de San Benito, también patrón de Europa.

Es el caso de Allariz. A las 11.30, aprovechando el buen tiempo que el sábado no permitió realizar algunas de las actividades previstas, los fieles del santo partían en procesión desde la iglesia que lleva su nombre acompañados por los tradicionales gigantes y cabezudos, así como por las agrupaciones De pé feito, la banda filarmónica Fundação Brasileira das Açores y el conjunto de música tradicional Candaira. Durante la tarde, tuvo lugar la carrera de obstáculos "Arnoia Radical", organizada por +Deporte La Región. Tras un fin de semana marcado por la lluvia, San Benito se despidió de los vecinos de Allariz con el clásico espectáculo de pirotecnia en el Campo de Vilanova.

En Parada de Sil, alrededor de 200 devotos del fundador de la vida monacal recorrieron el entorno del monasterio de Santa Cristina rindiendo culto al santo. Los fieles mostraron su satisfacción con las reformas realizadas en el acceso hasta el edificio religioso, así como su nueva cubierta. La música de la charanga Escachapeitos acompañó a los vecinos durante la tarde en el camping de Castro. 

Otro de los epicentros de los festejos en honor a San Benito fue Sandiás, que acogió la tradicional romería campestre en A Uceira, que cada año reúne a miles de devotos para mostrar su devoción por el santo y compartir, momentos después, una concurrida comida campestre de convivencia entre vecinos y visitantes.