La Región

CELANOVA

La oposición de Ramirás pide que no se cobre el agua si no tiene calidad

La alcaldesa reitera que se ha tomado medidas para combatir el arsénico
La sesión plenaria se celebró este jueves y debatió el problema del arsénico en el agua de la traída.
La sesión plenaria se celebró este jueves y debatió el problema del arsénico en el agua de la traída.
La oposición de Ramirás pide que no se cobre el agua si no tiene calidad

Ambiente agitado este jueves en el pleno celebrado en el Concello de Ramirás al tratar el tema de la presencia de arsénico en el agua. Desde la oposición se presentaron dos mociones pidiendo mejoras en la solución de esta problemática, así como la realización de más pruebas analíticas para comprobar el nivel de toxicidad del agua. 

Por una parte, el líder del BNG, Marcos Melendez, criticó la actuación de la alcaldesa, Isabel Gil, por la tardanza a la hora de avisar a los vecinos de la contaminación del agua, una actitud que califica de "reprobable", al mismo tiempo que demanda que se busquen mejores soluciones para acabar con este problema. De mejores soluciones también habló el representante del PP, Juan Carlos Rodríguez, quien exigió una "revisión e analítica das calidades das augas", algo que desde el grupo del actual gobierno afirman que ya se está llevando a cabo. Ambos líderes de la oposición coincidieron en que no se debería de cobrar ningún tipo de tasa o impuesto del agua "hasta que esté en condicións para o consumo".  

Este último supuesto fue rechazado por Isabel Gil pues "non podemos deixar de cobrar o servizo que estamos prestando que non vai a cubrir nin unha primeira parte do gasto que estamos levando". Además,  habló de las "cuatro cisternas de auga ao día" que se están gastando estos días para garantizar agua potable a todos los vecinos afectados, y que se pusieron a disposición de los vecinos lo más rápido posible para solucionar el problema.


Situación reiterada


Esta problemática ya reiterada en la zona, pues ya hubo presencia tóxica a finales del año 2016, volvió a presentarse este verano al bajar el caudal del agua. Es precisamente esta bajada en el nivel del agua lo que facilita la aparición del arsénico. La solución actual es el abastecimiento a través de cisternas de agua potable.