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... Y los Reyes Magos no trajeron carbón a Verín

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... Y los Reyes Magos no trajeron carbón a Verín

Guillermina Agulla conversó ayer con parte de los encerrados en el Hospital. (FOTO: XESÚS FARIÑAS)
photo_cameraGuillermina Agulla conversó ayer con parte de los encerrados en el Hospital. (FOTO: XESÚS FARIÑAS)
Trabajadores del Hospital y vecinos han dado un voto de confianza a la nueva gerente, pero no abandonarán el "peche". 

Al a expectativa, con nervios y un poco de esperanza, pero sin perder el espíritu combativo que les ha caracterizado durante todo este tiempo. Así esperaban trabajadores y vecinos de Verín la llegada de la nueva gerente, Guillermina Agulla, que no se produjo por la puerta principal del hospital, en donde la esperaban desde primera hora de la mañana. "Estamos como quien espera a los Reyes, pero si traen carbón, de aquí no nos vamos a mover", repetía la incansable portavoz de los trabajadores, Eva Fernández. 

Los "reyes" llegaron a media mañana, cuando la nueva directora del distrito sanitario dio la cara ante una treintena de personas que se encontraban a las puertas de la Gerencia. "Vengo a saludarles y a explicarles mis intenciones, que pasan por abrir el paritorio lo antes posible. Vamos a pelear desde el primer día para conseguirlo", anunciaba, convencida, Guillermina Agulla, antes de pedirles a los presentes que valorasen la opción de abandonar el encierro. "Opino que un hospital no es el lugar más idóneo para llevar a cabo esta protesta. Saben que es un lugar sensible", añadió. 

Por su parte, los manifestantes celebraron "las buenas intenciones" de la nueva gerente, sin embargo, declinaron abandonar la que, desde hace 40 días, se ha convertido en su casa. "Este peche motivou que ti esteas hoxe aquí", argumentó la portavoz de la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública de Monterrei, Aurora Sola. "Procuraremos molestar o menos posible, pero non podemos marchar ata que a situación se solucione", añadió. Los presentes pidieron la dimisión de Consuelo Balado. 

Al final no hubo carbón para los encerrados, ni tampoco para la nueva gerente a la que han decidido dar "un voto de confianza".