La Región

DE QUE SE FALA

Música on OFF

"La vida sin música sería un error", Friedrich Nietzsche

Un joven toca el piano y disfruta del momento dedicado a la música, una de sus grandes pasiones.
Un joven toca el piano y disfruta del momento dedicado a la música, una de sus grandes pasiones.

La música es un idioma universal que tiene el poder de originar emociones en los seres humanos, evocar recuerdos y despertar sentimientos porque la música y las emociones comparten la misma región cerebral, el córtex prefrontal. Las reacciones al estímulo musical son el resultado de un proceso neurofisiológico preciso, y aunque este proceso es similar en todas las personas, lo que diferencia a unas de otras es la historia de vida de cada individuo.

¿Qué sucede en nuestro cerebro cuando escuchamos una canción? En primer lugar, los sonidos son captados y codificados por el oído que posteriormente se transforman en señales eléctricas que, a través del nervio auditivo, son conducidas hacia el sistema nervioso central.

La influencia de la música sobre los seres vivos ha demostrado que escuchar melodías agradables modifica nuestro estado de ánimo y tiene un impacto positivo en el desarrollo cognitivo del ser humano, en el estímulo de la inteligencia y en la salud reduciendo el estrés, la depresión, el insomnio, calmando el dolor... Por eso, cuando escuchamos música que nos gusta, las endorfinas aumentan en el cerebro y mejoran nuestra salud vascular.

Según un estudio realizado por Lloyds Pharmacy, se demostró que escuchar música aliviaba dolores crónicos, siendo la música pop y la música clásica los géneros más efectivos. Sin embargo no existe un tipo de música común para todos, lo realmente importante es que a la persona le guste y le haga sentirse feliz. Los propios griegos conocían la capacidad terapéutica de la música y ya la usaban con los enfermos. Basta recordar que la música en directo ya se utilizó en los hospitales después de ambas Guerras Mundiales como parte de un programa para recobrar la salud de los soldados.


BENEFICIOS DE LA MÚSICA


La música afecta al cerebro  y ayuda a su desarrollo cognitivo, social, emocional y del lenguaje. Los niños desde que nacen están rodeados por melodías y canciones que tienen muchos efectos positivos desde sus primeros años y aquellos que crecen escuchando música, cantando canciones, y moviéndose al ritmo de la música gozan de un mejor sistema sensorial. Consecuentemente, mejora la salud ya que la música tiene el efecto de aliviar el dolor, fortalecer el sistema inmunológico y coordinar la respiración y los latidos del corazón, por lo que consigue calmar y relajar. Escuchar melodías tranquilas y alegres ayuda para la recuperación tanto física como mental. Entre los beneficios podemos destarcar que: refuerza la autoestima., aumenta la memoria, la atención y la concentración. Favorece la expresión tanto hablada como corporal y, por tanto, añade una nueva forma de comunicación. Controla de los estados de ánimo: La música evoca emociones tanto en niños como en adultos porque puede relajarnos o puede activarnos cuando escuchamos las melodías correctas. Estimula la imaginación y la creatividad. Mejora la habilidad para la resolución de problemas matemáticos y de razonamiento complejo. Refuerza el lenguaje. Enriquece el intelecto: La evocación de recuerdos relacionados con la música provoca un desarrollo intelectual mayor en el niño. Aquellos niños/as que escuchan música de manera regular tienen un mayor CI (Cociente Intelectual). Aumenta la sociabilidad: La música les ofrece la posibilidad de interactuar con otros niños y con adultos y así desarrollarse en sociedad.


MUSICOTERAPIA


La musicoterapia tan de moda hoy en día consiste en escuchar música que relaje y conduzca a un estado de ánimo ideal como una terapia alternativa o complementaria para combatir diversas patologías. La música clásica suele ser uno de los géneros musicales preferidos por la musicoterapia porque  su multitud de ritmos, acordes, alturas no dejan indiferentes a nuestros sentidos e inciden indiscutiblemente en nuestro estado de ánimo.

La música en el aula se puede utilizar como complemento o elemento de fondo para  crear un ambiente agradable cuando se imparte cualquier asignatura o se desarrolla alguna actividad práctica, y como herramienta directa de trabajo, bien para aprender música o bien para potenciar habilidades motoras y comunicativas.

Los beneficios de la música son extensos y muy variados, de ahí que tanto padres como educadores debemos conocer estos efectos positivos para ser conscientes de la repercusión que implica el uso de melodías y canciones durante la educación del niño y así  rodearle de un ambiente que fortalezca su desarrollo. Por tanto, la música es un refuerzo positivo y poderoso para todos.