La Región

8M

En Oímbra sí mandan ellas

Salvo el cura, el director del CEIP de la localidad y el juez de paz, el resto de los principales puestos de responsabilidad en el Concello lo ocupan ellas, incluido, cómo no, el de presidenta de la Corporación.

Esther Castaño (trabajadora social), Cristina Taboada (secretaria), Milagros Prada (presidenta IXP), Pilar Vila (limpieza), Ana Villarino (alcaldesa), Maribel Pardo (presidenta de montes), Ana González (directora centro de día), Anxos y Tamara (br
Esther Castaño (trabajadora social), Cristina Taboada (secretaria), Milagros Prada (presidenta IXP), Pilar Vila (limpieza), Ana Villarino (alcaldesa), Maribel Pardo (presidenta de montes), Ana González (directora centro de día), Anxos y Tamara (br
En Oímbra sí mandan ellas

Oímbra es uno de los pocos concellos en los que, si aquellas mujeres que tienen alguna responsabilidad pública deciden hoy secundar el reivindicativo paro internacional del 8M, deberán cerrar sus puertas a cal y canto porque quedarán sus principales instituciones descabezadas.

Ayer, poco antes de situarse para la fotografía conmemorativa de su hegemonía, se bromeaba dentro de la casa consistorial con que "practicamente o único que non é muller é o cura". Los principales servicios municipales están comandados por ellas: en el Concello, todas se pliegan a las indicaciones de su alcaldesa, Ana María Villarino, primera mujer en sentarse en el sillón presidencial de la Corporación.

Villarino sucedió a su padre Alfonso, que ayer, sabedor de la convocatoria, se dejó caer: "Eu xa tiña moita muller traballando comigo". "Isto é un pouco froito da casualidade. Estou moi cómoda traballando con elas, porque son moi rigurosas e moi profesionais no seu traballo. Pero estaría igual de cómoda con homes, creo nas persoas con independencia do seu sexo", dice la primera edila.

 

 

La oposición la lideran también mujeres, se mire al bando que se mire: en el grupo municipal socialista, Marta Arias; y en el Bloque Nacionalista Galego, Perfecta Losada. Los dos siguientes puestos de mayor responsabilidad, el de secretario y el de agente de desarrollo local, lo están, adivinen, en manos de otras dos: Cristina Taboada y Marisa Santiago.

El cuerpo de administración lo completan féminas, Milagros Prada, Josefa Carballo e Iria Fernández. La primera de las anteriores es, además, la presidenta de la Indicación Xeográfica Protexida Pimento de Oímbra. Y Pilar Vila se encarga de darle lustre a los edificios municipales.

Un poco de paridad

Es, sin embargo, en la brigada de obras donde han decidido aplicar los criterios de la paridad, en este caso, masculina: Ángel y Antonio son los dos únicos varones de la plantilla municipal que comparten oficio en ese cuerpo de mantenimiento municipal con Tamara Álvarez y María Gloria Dos Anxos.

Es Antonio uno de los que se sienten encantado aunque "ás veces berran un pouco", bromeaba. Ángel decidió, también entre risas, callar después de oír la advertencia afable de su compañera Tamara: "A ver que é o que dis!".

Repasando los principales servicios sociales, erre que erre: en el centro de día, una carballiñesa, Ana González; en la escuela infantil, Inma Araujo, y la trabajadora social, compartida con el vecino Castrelo do Val, es Esther Castaño. Los servicios médicos, pues... en la línea: médica, enfermera y PSX (personal de servicios xerais). Se libran, en este encubierto asalto al poder, el director del CEIP, el juez de Paz y Don Rául, el párroco.

Porque hasta uno de los lugares de responsabilidad históricamente en manos de un hombre, el de la presidencia de la comunidad de montes, está ocupado, desde hace un año y con una candidatura ampliamente femenina, por otra mujer, María Isabel Pardo. Se dice encantada en un mundo de hombres: "Máis de cen comuneros, e teño que dicir que, pese a idade de moitos deles, no ano que levo nunca escoitei un comentario desafortunado".