La Región

LEB ORO / PLAY OFF

¿Y por qué no mañana?

El COB se queda sin margen de error en la pelea por el ascenso a la Liga ACB ante un Breogán que se mostró superior en el tercer partido de la serie

Salva Arco, el mejor del COB en Lugo, entra a canasta ante McGhee.
Salva Arco, el mejor del COB en Lugo, entra a canasta ante McGhee.
¿Y por qué no mañana?

El COB se queda sin margen de error en una final de la LEB Oro espectacular. Fue mejor el Breogán en el tercer partido pero el COB volvió a demostrar que nunca es rival asequible. Se agarró a la cancha en un escenario adverso e incluso olfateó la gesta a tres minutos y medio del final. No pasó de ahí y tampoco hubiese sido justo.

El partido se empezó a decidir cuando no debería, al inicio. El Breogán salió mejor y el COB más dubitativo. Unos con intensidad y acierto pleno y otros generosos en el pase. La vuelta de página a una final que los ourensanos empezaron con el cuchillo a la vista y que ayer recibieron la misma pócima.

Esa es quizá la clave de este negocio. Porque cuando dos equipos no son capaces de sacar más de medio cuerpo de ventaja en los mejores momentos todo lo que no sea respirar aliviado al final suena utópico. Demasiado poco con lo que confíar en algo que no sea el cara o cruz final.

El baloncesto apasionante, insuperable cuando en juego está algo más que la victoria. Dos ciudades momificadas durante hora y media cada 48 horas en dos fines de semanas que empiezan a saber a poco. Dos semanas que ahora se concentran mañana en un cancha. El Breogán tiene la ACB a tiro. El COB tiene argumentos para estirar la fiesta hasta el máximo permitido.

Ayer condicionó el partido el inicio, el músculo y el ambiente. Un COB sin lucidez en el primer cuarto, un McGhee grande de por sí y agigantado por el recursos del COB de apostar por los 'bajitos' y un Universitario que ruge como si fuese el ascenso y el pago de las cuotas de la ACB en ello. A ninguna de las dos aficionados podrá decírsele que no han justificado la apuesta posterior por un ascenso que se merecen los dos clubes. No cabe otra, no habría justificación a no apostar por un deporte que es religión Miño arriba y Miño abajo.

El COB está a tiempo. Pese a vivir en un partido clave sin juego en las zonas. Y pese a la supremacía perenne de Dani López desde que empezó la serie. Aunque esta vez Rivero se haya ido a la cama con la sensación de haberse quitado los grilletes. Si consigue un pasó más mañana, las opciones serán todavía mayores.

Porque Arco y Brothers no son suficientes. Aunque Suka se empeñe en sumar en las dos mitades del campo. No sirve. No ante un equipo como el Breogán.

Con eso llegó para superar hasta tres amagos del rival de resolver con antelación e incluso para que la remontada se completase (65-68). A tres minutos y medio. Le dio tiempo Dani López para consolidar una vez más su dominio de la situación y a los interiores lucenses para castigar con tres rebotes ofensivos definitivos.

El COB se agarró al partido y tuvo opciones. El Breogán puso más durante más minutos y se llevó el duelo. Mañana más. En el mismo escenario y sin cartas que enseñar. Esto está visto. Si el COB no consigue compensar la batalla interior estará finiquitado. Si no es capaz de recuperar su máximo nivel defensivo también. Puede hacerlo y lo mejor de todo, su rival lo sabe. Queda mucho. Un partido. Eso para empezar. Imposible no confiar en este equipo hasta el final.