La Región

CONTRACRÓNICA

Pese a la derrota, ¡zorionak COB!

El equipo de Gonzalo García no pudo despedir la temporada jugando a su mejor nivel contra un Palma que sí estuvo a la altura de la semifinal

Rozitis y Watson saludan al final del partido a algunos de los aficionados cobistas que viajaron a Bilbao (A.C).
Rozitis y Watson saludan al final del partido a algunos de los aficionados cobistas que viajaron a Bilbao (A.C).
Pese a la derrota, ¡zorionak COB!

El esperanzador comienzo del COB -15 a 4 en los primeros cinco minutos- hizo pensar a muchos en la posibilidad de prolongar un día más una temporada de ensueño. 

Todo sería posible si Alfredo Ott mantuviese el ritmo de acierto exterior, si Pepo Vidal impregnase de alegría cada ataque, si Van Wijk rozase la perfección en los denominados "intangibles", si Sergio Rodríguez aplicase su estilo feo y efectivo. También si Rozitis osase mirar a la cara a Fran Guerra para hacerle daño bajo el aro y los atléticos Masters y Watson disimulasen su inexperiencia en este tipo de partidos. El "chow" de Jhornan Zamora se daba por supuesto.

Nada de esto se produjo, si bien Pepo Vidal puso todo de su parte. Demasiadas carencias contra un Palma a demasiada altitud sobre un COB sin alas.

El 22-21 del primer cuarto dio paso a un pésimo segundo. Por la entrada en pista de Fede Uclés y Joan Tomás, el declive en el control del rebote y dos cuestiones defensivas sin solución: los bloqueos y continuación perfectamente ejecutados por Álex Hernández y los balones en el poste bajo de Fran Guerra. Dos calvarios.

El COB no supo pararlas: 8-22 en el fatídico segundo cuarto. Después perdió el rebote, el ritmo, el acierto exterior, el equilibrio y -lo peor- la confianza. La fe ciega en la victoria de otros partidos. La fervorosa creencia en que el baloncesto ofrecería una mínima oportunidad para luchar por la victoria.

Allí estaría Zamora para coger la pelota, encontrar el camino hacia el aro y dedicar la canasta a la grada, con unos 500 aficionados ourensanos, deseosos de disfrutar de otra obra de arte. Tuvieron que conformarse con el Guggenheim.

Ninguna derrota empaña ya una excepcional temporada, donde se superó con creces el objetivo de la permanencia. En la cual se brilló a un excelente nivel, sorteando lesiones y situaciones complejas. Si algo podría decirse a este club, directiva y plantilla es "zorionak".

¡Felicidades!, y que la buena y rápida planificación de esta campaña se repita en la siguiente. No hay ACB pero sí LEB Oro. No hay ACB pero sí baloncesto. Que el proyecto perviva y siga creciendo.