La San Martiño nunca se cansa
SAN MARTIÑO
La prueba Popular cumple 42 ediciones y ejemplifica la apuesta por el deporte en una ciudad que tiene atletismo a diario y que saca pecho una vez al año
Alejandro Fernández ganó su cuarta San Martiño con un tiempo de 30 minutos y 30 segundos. Una hora y cuarto después entraba Pepe Martínez y solo unos segundos antes Manuel Fernández Ledo. Los dos fuera de control y ya superados por el mejor de los escolares. Complicado analizar cuales recibieron más ovaciones y fácil decidir quién tiene más méritos.
La cita deportiva más multitudinaria de cada año en la provincia amenaza con cambiar el apellido Popular con fijarlo definitivamente como nombre propio. Insiste en arrinconar a los mejores para dejar el protagonismo en manos de los miles de atletas que tienen el reloj como acompañante pero nunca como protagonista. Los aventajados que bajan de los 45 minutos y los valientes que superan la hora. Los que revisan el calendario para competir cada fin de semana y los que solo lo hacen una carrera, la de casa. Ninguno pisará podio, pero son los que hacen grande la San Martiño. Ellos y una organización que presume (en silencio)de que nunca pase nada.
Ourense tiene atletismo a diario en un circuito permanente, gratuito y revitalizante en las orillas del Miño. Además se pone de acuerdo para, una vez al año, reivindicar su pasión por el deporte con una carrera impecable.
Un recorrido inalterable y una apuesta por el deporte en la que los que no corren aplauden y en la que los más pequeños garantizan la longevidad del evento. Diez kilómetros plenos de ovaciones y candidatos a sumarse a la fiesta en la próxima edición. Como dejar de fumar con las campanas de Año Nuevo.
Alejandro Fernández se lo conoce de memoria y un poco esa retentiva y un mucho de corazón lo llevaron a remontar una carrera que tenía perdida en cualquier otro sitio. Superó a Nuno Costa en lo alto del Puente Romano y entró en meta dando paso a los más de 8.000 que venían detrás.
Solange Pereira y Marta Casanova se disputaron la victoria en una carrera femenina que desde hace años tiene el mismo premio que los atletas masculinos. Una barrera que suena a prehistoria aunque no sea tan lejana. Buen ejemplo para una prueba inclusiva que incomprensiblemente debutaba ayer en la agenda del día.
La cuarta cita de un domingo al que no le falló ni el tiempo. Tampoco habría cambiado nada salvo el color un poco más oscuro de las fotos. Ourense ya ha batido a la lluvia y al frío año sí y año también.
La Popular do San Martiño es un 'déjà vu' maravilloso y que tiene en el año próximo un reto permanente y apasionante. El paletismo de los récords es lo de menos cuando lo importante ya está conseguido. Cuando la ciudad presume y los organizadores están arropados. Una carrera en la que los atletas bloquean las calles sin que nadie ponga un pero. Aceras llenas y abrazos sinceros de quienes han ganado sus carreras particulares.
Ayer el primero en llegar a la meta fue un ourensano, Alejandro Fernández. Los ganadores entraron un poco después. Alguno mucho después. Normal cuando corren tantos.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último
LEGADO FAMILIAR
Galería | O Peliqueiro retoma o seu lugar polo Entroido en Laza
COMPROMISO COA PERVIVENCIA
Galería | A veciñanza da Xironda constrúe o seu Entroido dende a colectividade