ENTREVISTA

"Soy un árbitro tranquilo"

Manuel Casanova Cudeiro es, con solo 20 años, una de las principales promesas del arbitraje ourensano tras conseguir el ascenso a la Segunda División B

Manuel Casanova Cudeiro, arbitro ourensano.(M. ATRIO)
Manuel Casanova Cudeiro, arbitro ourensano.(M. ATRIO)
"Soy un árbitro tranquilo"

El colegio de árbitros en Ourense está de enhorabuena con el ascenso de Manuel Casanova Cudeiro a la Segunda división B. Con apenas 20 años cumplidos, esta joven promesa del arbitraje gallego logró en su segundo intento dar este nuevo salto de categoría, lo que viene a confirmar la progresión de este colegiado que con apenas 13 años hizo su primera incursión en este mundo. "En aquel momento Lucía de Luis fue la que me impulsó a dar el paso y realmente el tiempo ha pasado  muy rápido a pesar de mi corta edad. Me noto mucho más maduro, con más personalidad en los campos y físicamente mejoré notablemente", explica el ya árbitro de Segunda B.

Ha alcanzado algo histórico dentro del colectivo ourensano. 

Esto ha sido producto de un trabajo intenso y la dedicación que le debes poner para alcanzar una meta. Por eso, a mi edad, tiene mucho mérito alcanzar este reto de ascender a la tercera categoría nacional, aunque bien es cierto que la dinámica de los últimos años es la de impulsar árbitros más jóvenes y de gran progresión de cara al futuro.

El año pasado se había quedado a las puertas de este ascenso. 

De aquellas tenía mucha rabia por no poder conseguir el objetivo, pero tuvo una segunda oportunidad que no desaproveché quedando como el noveno mejor árbitro de España. La temática de los exámenes fue muy similar, pero en esta temporada hubo un cambio profundo en el reglamento y en ese sentido fue mucho más difícil. Antes los exámenes eran como toda la vida a bolígrafo y papel y este año se introdujo el hacerlos por ordenador.

¿Qué cambios ha notado a la hora de arbitrar? 

Aunque parezca mentira, cuando más arriba estás en el arbitraje y por la velocidad del juego, las decisiones que uno toma deber ser mucho más rápidas pero, en cierto modo,  también el comportamiento de los jugadores va mejorando.

La próxima campaña compartirá la misma categoría con su compañero José Fernández, Josiño.

Es importante el poder contar con un compañero en esta nueva categoría para mí y sobretodo lo más importante que Ourense. Después de muchos años, vuelva a contar con dos árbitros en Segunda B, y todo lo que eso significa para la gente de nuestro colectivo ourensano que puede salir a este categoría como asistente o cuarto árbitro, siendo para el resto del colectivo un referente más cercano y que pueden sentirse ayudados por nosotros.

En los siete años que lleva como colegiado ¿se han producido muchos cambios en el colegio de Ourense?. 

Aunque se hayan producido hasta cuatro cambios de delegados, la dinámica fue siempre la misma, pero  hay que remarcar el aumento que se produjo de nuevos árbitros y eso se ha debido principalmente a las campañas de captación e iniciación que se llevan a cabo durante los meses de septiembre y octubre para que se acerquen jóvenes valores para el arbitraje. Cuando llegué al colegio, no se sabía muy bien que se debía hacer para meterse a árbitro. Hoy en día nada tomar la decisión, encontrar la información es mucho más rápida. 

En su día, el ex árbitro internacional Bernardino González era su referencia en este mundo. 

Sin duda, pero además y después de conseguir este nuevo ascenso me ha dicho que disfrute del momento, pero que continúe trabajando como lo vengo haciendo hasta ahora. De momento, voy en camino de poder llegar lo más arriba posible, pero hay que disfrutar el ascenso y prepararse para la nueva temporada que comienza en menos de un mes con las pruebas físicas.

¿Pueden darse aún otro ascensos a nivel ourensano?

En Ourense podemos presumir de tener una muy buena cantera, de la cual hay que destacar a la árbitra Zulema González de cual esperamos consiga el ascenso a la Primera división femenina y por otro lado Abraham Pérez como asistente de Segunda B y de esa manera estaría conmigo en la próxima temporada. Tampoco hay que olvidar  el buen semillero que tenemos dentro de la Primera y Segunda Galicia.

Si se pudiera etiquetar como árbitro, ¿como se valoraría?. 

Para valorar ya existen los informadores. Un árbitro se va haciendo con la experiencia y con el paso de los años , como todos, vamos madurando y tal vez me defina como un colegiado muy tranquilo dentro de un terreno de juego, procurando siempre hacerlo lo mejor posible. 

¿Cuál es su visión acerca del arbitraje actual en España? 

Creo que se encuentra a un enorme nivel mundial. Normalmente suelo seguir  a todos los árbitros de la Primera división y de un modo particular a los internaciones y por supuesto a nuestro referente en Galicia , que es Ignacio Iglesias Villanueva. 

¿Le gusta alguno en concreto? 

Honestamente no escogería a ninguno en particular, más bien todos que están a un altísimo nivel y cada uno con su estilo y manera de llevar a cabo el arbitraje.

¿Los estudios son su otra gran preocupación?.

Intento de la mejor manera posible compaginar el arbitraje con mis estudios universitarios, donde recientemente acabo de terminar mi primer año de INEF en A Coruña. Soy un fanático de los deportes en general y me motiva el poder estudiar algo relacionado con las distintas actividades deportivas, aunque debo reconocer que a veces es difícil de compaginar con el alto nivel de exigencia que hay en el arbitraje.

Ha quedado lejos aquel debut de Manuel Casanova Cudeiro, con apenas 13 años, en un Ourense-Calasancio  de benjamines. El presente lo encuentra soñando despierto con la intención de llevar bien alto la bandera del arbitraje ourensano a nivel nacional.