LO VEO

El estilo es objetivo

Una buena imagen puede ayudar a abrir muchas puertas tanto a nivel personal como profesional y el papel de la viguesa Rosina Landó busca sacar el máximo partido a cada uno a partir de los objetivos que pretenda conseguir, transformando su cambio de look en un cambio de actitud

El estilo es objetivo

A pesar de que el término ‘personal shopper’ pueda sonarnos en ocasiones como algo al alcance de las estrellas de cine, son muchas las personas que en Galicia reclaman los servicios de Rosina Landó. Porque un cambio de imagen es siempre mucho más que cambiarse la ropa.

Fue pionera en el campo de personal shopping en Galicia. ¿Cómo llegó a esta profesión?

A nivel particular ya ejercía como tal sin saber ni que existía porque siempre me encargaba yo de los regalos y compras de mi entorno. Después de estudiar la carrera de Económicas conocí la figura del experto en compras personalizadas, que empezó en Nueva York. Tras un tiempo como economista decidí lanzarme. Hace 11 años tuve la oportunidad de independizarme, fui a estudiar a Madrid y al cabo de un año constituí mi página web y me establecí en Vigo y toda Galicia.

¿Su entorno ya acostumbraba entonces a pedirle consejo?

Sí, sí. A mí siempre me gustó la moda pero no me atraía ser diseñadora, sino que la consumía de forma normal. Era otra época. Hoy en día es mucho más fácil dedicarte a otras profesiones que no sean las clásicas. 

A pesar de que lleva ya tiempo parece que sigue siendo una profesión desconocida entre el gran público. ¿Qué es realmente un pesronal shopper?

Es una figura que nace para cubrir las necesidades de una sociedad en la que las jornadas laborales y compromisos personales ocupan todo nuestro tiempo. Eso nos impide dedicarnos a elegir la imagen adecuada para cada situación. Un personal shopper acompaña a los clientes a las tiendas y establece su ruta de compras para evitarles un malgasto de tiempo y dinero, asesora en cuanto a tendencias, cómo acudir a ciertos eventos... es un comprador personal en el más estricto sentido de la palabra. En cuanto al público, cada cliente tiene su mundo y necesidades propias. A nivel particular también imparto talleres de estilo para personas que quieren mejorar su look e incluso algunas empresas me contratan para realizar un libro de estilo para sus trabajadores.

En general, ¿cuáles son los servicios más demandados?

Hay de todo. Algunas personas quieren que les ayudes a optimizar sus compras haciendo un gasto más racional y para eso me contratan. En el proceso, mis clientes tienen la seguridad de estar guiados por un profesional, yo no soy ni tu mejor amiga ni tu peor enemiga, porque no toda la gente que está a nuestro alrededor está capacitada para asesorar y a mí me pagan para ser objetiva. Además, les ahorro tiempo a los clientes realizando un estudio de estilo previo, luego preselecciono las tiendas y looks adecuados para cada uno. Lo que sí les digo es que me dejen guiarles, luego cada uno compra lo que más le gusta pero la imagen nueva es mi función. En general se trata de redefinir su estilo en base a sus necesidades porque a veces llegan a mí por una cosa y en realidad necesitan otra.

¿Hay casos imposibles?

No. de momento a mí no me ha pasado. En los talleres de estilo que hago intento aconsejar, no sólo en cuanto a moda, sino en cuanto a actitud. Cuando alguien me contrata es porque detecta una necesidad, no porque se lo impongan. Pero las necesidades son diferentes. A mí llegan tanto señores que se acaban de divorciar y necesitan aprender a combinarse porque era su mujer quien lo hacía, personas que han cambiado de trabajo, otras que buscan empleo y no saben cómo ir vestido a la entrevista... 

Al oír hablar de este tipo de profesiones solemos pensar en famosos de grandes ciudades. ¿en Galicia hay mercado? 

Hay mucho, de verdad. Acabo de leer un artículo de un diseñador que decía que cada vez vestimos peor y me hizo gracia. La verdad es que vestir bien e ir combinado cuesta trabajo, no vamos a mentir. Una persona estilosa no lo es así porque esa mañana se levantase inspirada. Cada uno tiene que conocer su cuerpo y saber qué prendas son adecuadas. Hay un trabajo detrás y quien diga lo contrario miente. Es cierto que hay gente que tiene más facilidad al vestirse, pero todo el mundo podemos llegar a serlo con más o menos trabajo. 

¿Cuáles son los mayores errores que detecta en la calle?

Que no se saben combinar los colores y los tejidos. Es algo reiterativo que tengo yo en mis clientes normalmente. También veo que errores en cuanto a la paleta de colores de cada uno o qué tipo de prenda les queda bien según su cuerpo. En Galicia hay mucha moda, es algo que gusta y se nota. Pero también nos afecta la falta de tiempo al no planificar el vestuario en función de los compromisos de cada día.