CRÓNICA

Centenarios y 74 años “enamorados"

Carmen González celebró ayer su centenario al lado de su esposo, Manuel Crespo, que ha cumplido el mes pasado los 102 años. La fiesta fue en el Fogar Residencial de Dacón, arropados por su familia y amigos

Manuel y Carmen, sentados. De pie, Paquita López, Cesáreo Crespo, Eduardo Crespo y Carmen Moreno (MARTIÑO PINAL)
Manuel y Carmen, sentados. De pie, Paquita López, Cesáreo Crespo, Eduardo Crespo y Carmen Moreno (MARTIÑO PINAL)
Centenarios y 74 años “enamorados"

Cumplir los 100 años no es algo habitual y menos si lo haces al lado de tu marido, que acaba de celebrar el mes pasado su 102 aniversario. Por ese motivo, el Fogar Residencial de Dacón (Maside) estaba ayer de fiesta. Tocaban los gaiteiros del Grupo Orcellón, había tarta y otras delicias culinarias para residentes, empleados y familiares. Celebraron el centenario de Carmen González Filgueira, arropada por su cariñoso esposo, sus dos hijos, Cesáreo y Eduardo, y sus nueras, Carmen Moreno y Paquita López.


El matrimonio se sentía feliz y hablaba de su único nieto, al mismo tiempo que recordaban anécdotas de su juventud. Ambos nacieron en Maside y han vivido juntos los últimos 74 años, primero en el pueblo de Agro de Quinta y desde hace algo más de 20 en su casa de Dacón, hasta que el peso de los años les ha llevado a refugiarse en esta residencia, en la que "estamos moi ben", señalan.
Han trabajado toda su vida en el campo, cultivando las tierras y cuidando de los animales, "pode que pola alimentación sana e pola fame que pasamos durante a Guerra Civil vivamos tantos anos", matizaba Carmen, que se refería al intenso trabajo de toda una vida para sacar la familia adelante.
Manuel complementó las labores agrícolas y ganaderas con otros oficios. Fue gaiteiro "durante 40 anos. Tocaba a gaita, o clarinete, o tambor e a caixa. Tiña un grupo e íbamos actuar onde nos chamaban. Recordo que unha vez na Piteira a Garda Civil disolvera a festa. Daquela era así". También fue zoqueiro y trabajó esporádicamente talando árboles.


Manuel añade que "tragueime a guerra de principio a fin. Tres anos no frente. Chegamos ata Cataluña e pasámolo moi mal". Su mujer recuerda aquella época y la posguerra, en que "viñan moitos 'hermanos' a pedir polas portas. Dábamoslle de comer e se non había pan, había bica, leite ou caldo, e acollíamolos pola noite nun palleiro. Nunca lles dixemos que non".


De salud están bien, con pequeños achaques propios de su avanzada edad y de otros mucho más jóvenes: tensión arterial un poco alta y algo de colesterol y nada más.


Ayer celebraron el cumpleaños de Carmen, pero el personal del Fogar Residencial de Dacón ya se prepara para un nuevo acontecimiento, que volverá a tener a esta pareja como protagonista, porque el próximo 26 de enero cumplen los 75 años de casados. Uno siempre al lado del otro desde aquel día que se conocieron de jóvenes, en la Festa da Saleta de Cea y "nos enamoramos", dice Manuel.