SOCIEDAD

La aceptación social, el reto del espectro autista

Un total de 120 niños en edad escolar en Ourense tiene este síndrome 

Foto de familia de la Asociación TRASCOS, con el lema "Todos encajamos".
Foto de familia de la Asociación TRASCOS, con el lema "Todos encajamos".
La aceptación social, el reto del espectro autista

El trastorno del espectro autista afecta a 120 niños en edad escolar en Ourense. La estadística, estudiada por el doctor en Psicología y catedrático de Orientación Educativa Manuel Ojea, no es oficial, precisamente por uno de los problemas principales a los que se enfrentan familias y profesionales: la falta de diagnóstico. Hoy se celebra el Día Internacional del Síndrome de Asperger y desde la Asociación de Familias de Personas con Trastornos de la Comunicación Social (TRASCOS), presidida por Ojea, han querido visibilizar el síndrome en una merienda educativa que tuvo lugar ayer en el Centro Cívico Colón.

"El año pasado hicimos una chocolatada y este año pensamos en que era mejor prepararlo todo entre familias, niños y profesionales. El objetivo es visibilizar este día y seguir el lema, que este año es "Todos encajamos", explica la educadora social de TRASCOS, Lucía Soto. Más de una veintena de familias participa activamente en esta asociación, un punto de encuentro para padres y niños en el que mejorar la calidad de vida de estos pequeños. "Traballan con eles e fan terapias, que é o que realmente lle compre a estos nenos. Como pai, percibo que hai moito por facer. Faltan espazos, recursos e sensibilidade na cidadanía", apunta Pablo Domínguez, padre de un niño con trastorno de espectro autista.

La aceptación social, un reto

Una de las labores pendientes en la sensibilización con el síndrome es la de la aceptación social, según Manuel Ojea. "Se ha fomentado la integración en los centros de estudio, pero no deja de ser una permanencia física. La aceptación social, de igual a igual, sigue pendiente. En un instituto se ve en los tiempos de ocio, donde los niños con trastorno de espectro autista tienden a estar solos", explica el experto.

Otra de las necesidades que se marcan los profesionales son los recursos sociales en edad adulta. "Siguen faltando medios que completen la vida independiente. Por ejemplo, si una de estas personas quiere presentarse a una oposición, no tiene ningún tipo de ayuda. La educación ha de ser permanente, no se puede limitar".