ENTREVISTA

Ángeles Vázquez: "Sin eludir mi parte, o reflexionamos entre todos o está muy complicado"

La conselleira de Medio Rural, Ángeles Vázquez, es tajante a la hora de analizar el pasado fin de semana en Galicia, que dejó cuatro muertos y 35.000 hectáreas ardidas. "Fue una guerra. Durante el fin de semana tuvimos 264 incendios, que fueron 264 atentados"

La conselleira de Medio Rural, Ángeles Vázquez, ayer en Ourense. (M. ÁNGEL)
La conselleira de Medio Rural, Ángeles Vázquez, ayer en Ourense. (M. ÁNGEL)
Ángeles Vázquez: "Sin eludir mi parte, o reflexionamos entre todos o está muy complicado"

La conselleira de Medio Rural, Ángeles Vázquez, es tajante a la hora de analizar el pasado fin de semana en Galicia, que dejó cuatro muertos y 35.000 hectáreas ardidas. "Fue una guerra. Durante el fin de semana tuvimos 264 incendios, que fueron 264 atentados". Vázquez piropea a los equipos de extinción, "son élite", también a los vecinos, "sin ellos hubiese sido una hecatombe", y lanza una reflexión: "No puede haber un motivo para prender fuego en condiciones así. Esto es como si voy por la autovía en sentido contrario, me voy a llevar a gente". Un argumento con el que aleja el foco del volumen del dispositivo: "Los medios nunca van a ser suficientes en un ataque tan terrible como el que vivieron los gallegos". ¿Pero se pudo haber previsto? "Previsión hubo, pero humanamente no fuimos capaces de hacer nada más. Fue mucho más allá del '30-30-30', nunca se había visto nada igual". Sobre el tamaño del dispositivo, Vázquez defiende que la Xunta lo reorganizó antes de la oleada de incendios para tener un funcionamiento similar al de verano, llamando en octubre "por primera vez" a los trabajadores fijos discontinuos. ¿Los 500 de Seaga?"Acabaron contrato el día 12, y el 13 se pidió que reincorporasen". 

¿Por qué hay tanta disparidad en el relato de la Xunta y lo que están diciendo bomberos, brigadistas, 112...?

Tenemos que ser responsables. Lo ideal sería que se hubiesen acercado a la Xunta para decir qué es lo que falló. Y habrá que ver cada uno qué responsabilidad tiene.  

¿Pero qué falló?

Lo que falló es que no éramos capaces de atender a todo lo que no se nos venía encima, porque humanamente aunque tuviéramos 500 o 1.000 personas más… las tuvimos que sacar de sitios porque no eran capaces de hacer frente a ese fuego. 

¿Y falló Núñez Feijóo cuando echó parte de culpa a los incendios portugueses?

La situación se agravó por esos fuegos. Teníamos a mucha gente trabajando en la raia, en Lobios, Muíños... pero el domingo hubo un momento en el que que había que salvar vidas. Hubo que dejar arder el parque natural. Ahí teníamos muchos medios para intentar prevenir la ola que se nos venía, que era kilómetrica. No fuimos capaces. ¿Se pudo hacer más? Seguramente. ¿Factible? No fue factible. 

Los trabajadores hablan de descoordinación, de tener que organizarse por guasaps.

La coordinación fue la que hubo hasta ahora. 

Piden que se avance.

Habrá que poner todo encima de la mesa para mejorarlo. Pero no con críticas, sino con argumentos. Y a mí me faltan esos argumentos. 

¿Le sorprenden las críticas?

Sorprenden, y mucho. Supongo que de aquí en adelante habrá quien quiera sacar rédito electoral. Lo que digo es que estoy al lado del colectivo, como siempre. Pero si no dijeron nada hasta el 30 de septiembre, por qué ahora salimos con esto.  

En medio del conflicto, quedan los vecinos. Hacía tiempo que no se escuchaban aquí esas historias tan duras de abandono. 

Hacía tiempo que no se escuchaban porque nunca hubo una situación como la vivida. Si aquí hay que perseguir algo son los incendiarios. Si alguien sufrió fueron los vecinos. Galicia tiene un problema, social, y dentro de eso están los incendiarios. Pido máxima colaboración. Si hay algo que decir, digámoslo. 

Ustedes hablan de una trama incendiaria.

No hablamos nunca de tramas, no tenemos conocimiento para ello. Pero hablamos de incendiarios, alguien que prende fuego en estas condiciones es un terrorista.  Lo que se pide es un cambio en la legislación, y su aplicación. No es posible que un incendiario que de manera reiterada va a la cárcel, salga y campe a sus anchas. 

Si no de trama, hablaron de fuegos coordinados. Como antes lo hizo el bipartito –Rajoy dijo entonces que era "inmoral"– y, mucho antes, Romay Beccaría. Pero nunca hubo una sola prueba.

Una cosa es lo que sean capaces de demostrar y otra que los incendios no sean casualidad. Alguien tendrá que prenderlos.¿Coordinación? Lo desconocemos. Que sea algo lunático, algo psicológico que de repente haga que la gente se ponga a prender… ¿Se perseguía hacer daño, y por qué, y qué puede haber detrás? Ya me gustaría saberlo. 

Fiscalía destierra una y otra vez mitos del urbanismo, economía del fuego, madereras... ¿qué hay detrás del incendio entonces? 

Me niego a pensar que la sociedad gallega es incendiaria. Necesito saber ese por qué, también la sociedad. Si no será "unha vaga máis de incendios", una forma de echarnos cócteles entre nosotros. Llegó el momento del stop, hasta aquí llegamos. 

En Ourense, desde 2001 han ardido 200.000 hectáreas. No puede haber un ejército de hijos de puta aquí. Y a la vez Galicia la arden los gallegos, no vienen los suecos.

Por supuesto. Arde Galicia no, se quema Galicia. No quiero eludir mi parte de responsabilidad, pero hace falta reflexionar. O lo hacemos entre todos o está muy complicado. 

Los expertos piden cambios estructurales. El abandono del rural, el fuego como herramienta, el tipo de propiedad... Nuestro monte es gasolina y solo nos fijamos en la cerilla. 

Galicia es primera potencia a nivel forestal. Tenemos mucho monte, no podemos pretender que el suelo tenga césped. El que diga lo contrario solo quiere un titular. 

En Suiza, potencia forestal, arden solo 1.000 hectáreas al año. 

Aquí tenemos como ejemplo zonas de A Mariña, de Ortegal. El Banco de Terras está llamado a tener un papel muy importante. El paisano tiene que ser consciente de que tiene que actuar con su propiedad, que hay obligaciones. Si no somos capaces de asumirlas, cedámosla. 

Suárez Canal apostó por el Banco de Terras, una decisión aplaudida. Pero parece que hace falta ver el fuego como síntoma y escapar del cortoplacismo. ¿La Xunta va a ser valiente? 

La valentía de la Xunta es la valentía de la sociedad. Y la sociedad es un clamor, quiere vivir segura. Y para ello, hay que poner freno. Tardará en repetirse ese fatídico fin de semana. Pero a alguien le va a tocar. 

Llegados a este punto, y visto cómo se ha usado el fuego como un arma política por izquierda y derecha, ¿no cree necesario un pacto de país por el monte?

Por supuesto. 

Todos tendrán que entonar entonces el “mea culpa". 

Por parte de todos debemos quitar los incendios de la vida política.  Poner en la agenda acabar con incendios e incendiarios. Y que la sociedad los rechace. Solo así daremos pasos en positivo.