DERRIBO

Casi 60 arquitectos, contra
 el derribo de la casa de Reza

Firmaron un manifiesto en contra de la demolición del inmueble unifamiliar

Concentración del lunes en la casa amenazada.
Concentración del lunes en la casa amenazada.
Casi 60 arquitectos, contra
 el derribo de la casa de Reza

La orden de derribo de una casa unifamiliar en Reza prevista para mañana (luego de ser aplazada en varias ocasiones) continúa siendo el motivo de manifestación y protesta de numerosos colectivos que, de algún modo u otro, están relacionados con la construcción, obra del reconocido arquitecto Fernando Blanco Guerra.

Así, un total de 59 arquitectos de toda Galicia han firmado un manifiesto que hicieron público ante lo que parece una inminente demolición. El colectivo mostró su total oposición a la ejecución de la sentencia, puesto que "vai truncar dramática e inútilmente a vida da familia formada por Rosa Alonso e Miguel Fernández", explican en el escrito. En su opinión, no es posible encontrar en la orden judicial que pesa sobre la vivienda "ningún beneficio nin para a sociedade nin para a paisaxe, senón só o fatal erro da destrucción dunha peza de arquitectura que amosa de maneira exemplar a unidade posible entre o ser humán e o territorio que habita", añaden.

Los arquitectos no han sido los únicos que han mostrado su rechazo al derribo del inmueble. Desde Anova Ourense manifiestan que "resulta incríbel que a casa familiar duns veciños, por mor dunha trapallada legal, se vexan expulsados do lugar das súas vidas, namentres os especuladores son premiados polas súas desfeitas e roubos". "Ademáis, esta casa en concreto é un exemplo de respeto e valorización do seu enterno medio ambiental e contén no seu interior obras da nosa mellor creación artística", apuntalaron en un comunicado en el que, finalmente, piden la paralización del derribo y el estudio de las medidas "para que a lei sexa compañeira da xustiza".

Estas manifestaciones vienen seguidas de la iniciativa de numerosos artistas plásticos y personas relacionadas con la cultura que han convertido la vivienda en un "museo" improvisado al que trasladaron buena parte de su obra para evitar, así, la demolición.