FINCA BENPOSTA

La Ciudad de los Muchachos agoniza

El conflicto abierto desde hace una década por la titularidad de los terrenos de la finca Benposta hace peligrar el futuro de la institución educativa

Vista panorámica de la Ciudad de los Muchachos. (EFE)
Vista panorámica de la Ciudad de los Muchachos. (EFE)
La Ciudad de los Muchachos agoniza

La antigua Ciudad de los Muchachos en la finca Benposta, un paraíso educativo de autogestión para los niños humildes creado en Ourense en 1966 por el padre Silva y replicado en Colombia, Bruselas, Nicaragua y Mozambique, agoniza en silencio tras más de diez años de procesos judi ciales que parecen no tener final.

La entelequia de esta institución, planteada desde su inicio en términos de autogobierno por este religioso fallecido en el 2011, podría esfumarse si nadie lo remedia a causa del conflicto abierto por la titularidad de los terrenos en los que ha tomado forma durante todo este tiempo.

Al visitar este solar, poco se puede recordar ya de aquella vieja estampa de críos alegres entre los barracones volcados en los diferentes talleres que allí se celebraban.

El último intento de vivificar Benposta consistía en la celebración de distintos cursos a través de la Universidad Popular, ciclos que finalmente fueron cancelados por las disputas entre la Asociación Internacional Benposteña (Aiben) y la Fundación Benposta.

La historia es la de una lucha enquistada y compleja que se dirime en los juzgados.

La 'guerra' se desató a finales de los años 90, cuando la Xunta de Galicia reclamó la restitución de una parte, la más importante, de los terrenos que el sacerdote Jesús Silva Méndez, más conocido como el padre Silva, habría vendido.

El cura los habría comercializado en su día para la construcción de viviendas de protección oficial, pero en toda esta confusión llegó a hablarse incluso de la posibilidad de instalar allí un campo de fútbol.

La asociación Aiben, integrada por exbenposteños que reclaman la titularidad de estas fincas y de la obra del padre Silva en sí, denuncia que la Fundación Benposta, en la que figuran antiguos "muchachos" y que se considera dueña legítima de los terrenos, se apropió del patrimonio del Padre Silva para enriquecerse.

Por su parte, los próximos al padre Silva aseguran "que es mentira" la venta del patrimonio del párroco con el fin de obtener beneficios.

Según afirman, "es falsa" la existencia de una investigación del protectorado de fundaciones y únicamente exponen que la Fundación tuvo que "ceder la edificabilidad para pagar las deudas contraídas por los antiguos gestores", actualmente integrantes de Aiben, cuya cuantía asciende a unos "dos millones de euros".

Fuentes de la Fundación consultadas han optado, por el momento, por no hacer declaraciones a la espera de que se resuelva la situación de la Ciudad de los Muchachos, aunque han ratificado que tomarán las medidas oportunas con toda la documentación correspondiente.

Lejos quedan ya los tiempos de esplendor de la escuela, por la que pasaron unos 30.000 niños durante los cerca de cuarenta años de vida de la finca, que contaba con una escuela-hogar, talleres, una cantina, escuela de circo, una capilla y oficinas.

Personas vinculadas al circo todavía recuerdan aquel proyecto que congregó a cientos de jóvenes, muchos de los cuales se dedican hoy profesionalmente a este sector en diferentes ciudades del mundo.

A la espera de que se resuelva la situación de la Ciudad de los Muchachos, una veintena de personas, jóvenes y antiguos benposteños, permanecen en sus instalaciones, que siguen abiertas a diario, a la espera de que algún día se pueda hacer realidad aquel proyecto que ideó un cura que soñó con un circo internacional.

Por el momento, la Ciudad de los Muchachos recuperará en los próximos meses parte de su brillo, con la celebración del festival musical Reperkusion 2014, encabezado por grupos como Manu Chao, N.O.A.H. y Muchachito, así como con la acogida de la acampada del certamen Derrame Rock, que este año regresa al pabellón de deportes Paco Paz.