ENTREVISTA

"Homenajeo al Circo de los Muchachos, que paseó por el mundo el nombre de Ourense"

El jerezano Luis Álvarez Gonzálezrecuerda a los artistas del Circo de 1967 a 1975

Luis Álvarez González, escritor.
Luis Álvarez González, escritor.
"Homenajeo al Circo de los Muchachos, que paseó por el mundo el nombre de Ourense"

El sueño de un niño jerezano por hacer reír a los demás es el hilo conductor de un libro que recuerda a los artistas del Circo de los Muchachos de 1967 a 1975. "Padre, ¿cuánto cuesta ser payaso", se pregunta el título del libro de Luis Álvarez González, otro jerezano vinculado al protagonista y a la Ciudad de los Muchachos. En junio hará dos presentaciones, en Ourense y en Benposta. Para reservar el libro, el autor pide que se dirijan a él a través del correo luisalvarezgonzalez56@gmail.com. 

¿Quién es Pancracito, el protagonista? 

Un artista, uno de los más emblemáticos del Circo de los Muchachos en el periodo que va del 1967 a 1975. En realidad, Pancracito se llama Fernando. Cuando el Circo de los Muchachos llegó a Jerez de la Frontera, su ciudad natal, se cuela en el circo para hablar con el Padre Silva y  le pregunta: "¿Cuánto cuesta ser payaso?". El Padre Silva le dijo entonces que no costaba nada, que dependía de su esfuerzo y de su trabajo. Se fue a Benposta y Pancracito se convirtió en Pancracio en la última época del circo.

Pancracito existió. 

Yo soy el hermano de Pancracio. Le dije a él que sería interesante hablar de la vida en el Circo de los Muchachos, porque se había hablado muy poco. Hay solo dos libros, el de "Tío Alberto", hoy director de la CMU de Leganés y otro de José Luis Martín Vigil que habla de los personajes del circo pero de una forma más mística. Este libro es un homenaje a esos artistas del circo y Pancracito sirve de motor para conocer a otros personajes.

Es un reconocimiento a aquellos niños. 

Sí. Entrevisté a 12 artistas y me pateé toda España. Es un trabajo de tres años muy intenso. La vivencia que yo tengo del circo es el pacto que hice con el Padre Silva a los 19 años. Yo hacía una función específica en Benposta y él me pagaba los libros de Magisterio. Yo procedía de una familia humilde y éramos nueve hermanos. He querido profundizar más en estas historias del circo.

¿A quién va el mensaje del libro? 

El mensaje es un homenaje a aquellos chicos que se convirtieron en profesionales siendo tan jóvenes, que las futuras generaciones y el mundo los reconozcan. Que se sepa que en Benposta, a cinco kilómetros de Ourense, hubo una experiencia y una utopía social y pedagógica pero también un Circo de Muchachos que en realidad se paseó el nombre de Ourense por todas las ciudades y por todos los continentes del mundo.

¿Cuánto costó ser payaso?

Mi hermano sufrió mucho. Tuvo que salir de Jerez, tenía en mente ser payaso y lo echaban de los colegios. Él solo quería hacer reír a los demás. Tuvo que adaptarse a un clima diferente, pasar de una familia de nueve hermanos a convivir con otros chicos, entrenamientos muy duros y una época en la que el artisteo estaba mal visto aquí en el sur. Mi madre pensaba que él podía morir en cualquier sitio. Miraba de reojo a la familia pero estaba puesto en el circo, era su pasión y su sueño.