CULTURA

Ourense rinde homenaje a Alberto Vilanova Rodríguez

Una placa en su casa natal recuerda la figura de este reconocido historiador y ensayista ourensano 

Los dos hijos de Alberto Vilanova descubren la placa de su padre, a pesar de la intensa lluvia.
Los dos hijos de Alberto Vilanova descubren la placa de su padre, a pesar de la intensa lluvia.
Ourense rinde homenaje a Alberto Vilanova Rodríguez

Aunque la lluvia no dejó de caer de manera ininterrumpida, el himno de Riego sonó en las galerías Orzán, a través del acordeón de Sabela, como preámbulo al descubrimiento de una placa en el número 28 de la calle Lamas Carvajal que mantendrá vivo el recuerdo del ensayista e historiador Alberto Vilanova Rodríguez, en la que fue su casa natal.

Promovido por el Grupo Marcelo Macías, el acto contó con una nutrida presencia de ourensanos que quisieron acompañar en esta fecha destacada, y largamente esperada, a los hijos y nietos del autor del libro "Los gallegos en la Argentina". Precisamente esta obra ha sido la excusa perfecta para llevar a cabo, al fin, el reconocimiento de este ilustre ourensano, que vivió en Argentina desde mediados de los 50 hasta 1982, al cumplirse el medio siglo desde su publicación.

El presidente del Grupo Marcelo Macías, Francisco Fariñas Busto, fue el encargado de iniciar el acto con unas palabras en las que destacó la figura del historiador, y en las que recordó algunas de sus frases más destacadas, además de incidir en la importancia de su figura y de su amplia obra. Precisamente, en el mes de mayo y en el Liceo, se organizará un encuentro para profundizar más en el trabajo de Vilanova y en lo que supuso.

Su hija, Asunción Vilanova, "Chonina", tomó la palabra en nombre de la familia para, tímidamente, agradecer la presencia de "toda este gente que demuestra lo que nos quiere, y más con esta lluvia que cae, pero sobre todo, porque están aquí por mi padre, que es lo que importa".

El presidente de la Real Academia Galega, Xosé Alonso Montero, no pudo acudir al acto por encontrarse en A Coruña, pero envió unas palabras que fueron leídas durante el transcurso del acto, en las que recordó el primer encuentro con el homenajeado y su trabajo y pasión por Curros Enríquez, compartida por ambos.

Finalmente, y desafiando el agua que caía en ese momento de manera muy intensa, los dos hijos de Alberto Vilanova Rodríguez procedieron a descubrir la placa que, desde ahora, recordará a los ourensanos la figura de unos de sus ilustres vecinos.