AGRICULTURA

La recogida de la cosecha confirma el año “horrible" de la agricultura

La producción de patata de A Limia es la excepción con un aumento de hasta 10 millones de kilos, aunque lastrada por el precio 

Un campo de cultivo en A Limia, ayer. (M. ÁNGEL)
Un campo de cultivo en A Limia, ayer. (M. ÁNGEL)
La recogida de la cosecha confirma el año “horrible" de la agricultura

La temporada de agricultura empezó torcida y las predicciones catastróficas se están cumpliendo, con alguna salvedad, como el sector de la patata en A Limia, que parecerá que mantendrá e incluso aumentará la producción normal. El annus horribilis de la agroganadería está marcado por un clima extremadamente seco y con fenómenos meteorológicos adversos, como el pedrazo caído en zonas de A Limia, o las heladas del mes de abril, que no ha permitido levantar cabeza a las cosechas de muchos productos en la provincia.

La patata de A Limia se salva de la quema y la recogida de la cosecha arrancará en 15 ó 20 días, y las previsiones son "boas" tanto en cantidad como en calidad. "Plantáronse cedo todas as variedades e recollerase antes, con boa calidade e boa salubridade", confirma Servando Álvarez, director de Centro Agrogandeiro del Inorde de Xinzo.

Podría superarse la cosecha normal, que se cuantifica en 120 millones de kilos, hasta llegar a los 130 millones. Algunas variedades, como las de Fontán o Baifla, "estalles custando facer medrar o tubérculo", por lo que podrían retrasar su recogida hasta dentro de un mes.

Anxo Pérez, técnico del Sindicato Labrego Galego (SLG), cuantifica en 15 ó 20 días el adelanto de la recogida de la patata este año. "Algúns poden empezar xa a recollida na segunda quincena de agosto", señala. Coincide en que habrá "bastante" producción aunque destaca los precios "á baixa", sin que los costes de producción varíen.

Toda buena noticia tiene sus excepciones, que en el caso de la patata se encuentran en zonas de Vilar de Barrio, Xunqueira de Ambía o Sandiás, zonas afectadas por el pedrazo, donde lo han perdido "case todo" para este año, según Álvarez.

Otro de los productos que mantiene su rendimiento, según confirma Pérez, será la cosecha de la cebolla. "Neste caso mantense tanto en produción como en prezo", señala.

CEREAL: "ALGO MELLOR O DE PRIMAVERA"

Las predicciones negativas para la recogida de cereal se confirmaron. No se recogió gran parte de la producción del cereal de invierno. "Foi como se esperaba, un desastre. Pasouse de 4.000 kilogramos por hectárea a unha media de 700 kilos por hectárea", asegura Álvarez.

"Non pagaba a pena recollela, polo que había que pagar pola colleitadora", señala María Páez, agroganadera de Viana.

En cuanto al cereal de primavera en A Limia, la cosecha ha sido "algo mellor", confirma Álvarez, con una producción de trigo de país de 2.500 kilos por hectárea en las parcelas afectadas por las heladas, cifra que asciende a 3.500 en las que se libraron, pero se quedó muy lejos de las previsiones de producción histórica.. "Houbo unha caída do 35% na cantidade do cereal de primavera", asegura, por su parte, Xosé Ramón González, responsable de Agricultura de Unións Agrarias.

CASTAÑA: SIN FRUTO

La producción de castaña parece que también cumplirá las bajas expectativas. En Viana o Vilariño de Conso, dueños de sotos afectados por las heladas, dan prácticamente por perdida la cosecha de este año. El productor vianés Germán Domínguez explica que en algunos árboles castigados por el frío salieron erizos, aunque adelantados y de tamaño reducido, "lo que hace pensar en que no prosperarán". Añade el problema de la sequía. "La falta de lluvia está haciendo mucho daño. Las castañas quieren humedad", afirma. La recogida se podría adelantar dos semanas, situándose en principios del mes octubre. El último golpe se recibió la pasada semana. "Volveu xear forte e foi un pau duro para os castiñeiros que resistiran", dice Páez.

MIEL: "UN DESASTRE COMPLETO"

Uno de los sectores más punteros en el rural ourensano es la apicultura, que produce alrededor del 60% de la miel que se genera en Galicia. Sin embargo, parece que si el 2016 ya fue "malo" este año "vai a peor". "É o peor ano que recordo desde que levo nisto", asegura Miguel García, de Meles Veiga Florida, en A Rúa. "Onde collíamos 40 bidóns de mel, estamos collendo un ou dous", remarca. Los cambios de temperatura, la falta de flor y la poca humedad han pasado mucha factura. "Es un desastre completo", sentencia García. 

Caídas de producción para los viticultores, y adelanto de 15 días en las vendimias

Este año ha sido muy convulso para los viticultores de las cuatro Denominacións de Orixe (DO) de la provincia, tras los daños causados por las heladas de abril, que hicieron perder más del 80% de producción en Monterrei, y algo menos de la mitad en las otras. La primavera y el verano secos adelantarán las fechas de inicio respecto al año pasado al menos dos semanas en O Ribeiro, Ribeira Sacra y Valdeorras. Algunos viticultores comenzarán la recogida a finales de agosto y en zonas como Valdeorras podrían hacer una segunda fase en pleno otoño, con lo que floreció más tarde. 

"En setembro poden empezar a morrer as vacas", dice María Páez, de Viana

"Hai que estar aquí para saber o que estamos vivindo", señala María Páez, ganadera de Viana. Al problema de la falta de forraje para los animales, se suma la falta de agua. "Non me acorda a última vez que choveu aquí; as miñas vacas levan sen entrar á corte desde abril de 2016, xa pasaron un inverno fóra porque apenas chovía", relata Páez. Si no mejora, no descarta que "en setembro poden empezar a morrer as vacas". En su explotación recogieron 100 rollos de hierba, cuando suelen ser 300. Xosé Ramón González, de UUAA, destaca el problema de la sequía: "Gastamos 1,50 euros por día e vaca para lles dar de comer e beber. É unha situación crítica".