REPORTAJE

Tarde de talentos en Química

Dieciocho estudiantes de bachillerato de los institutos ourensanos Eduardo Blanco Amor, Maristas, O Couto y Otero Pedrayo midieron ayer sus conocimientos en la 31ª edición de la Olimpiada Galega de Química.
 

Un grupo de alumnos ourensanos esperando a que diese comienzo la prueba.
Un grupo de alumnos ourensanos esperando a que diese comienzo la prueba.
Tarde de talentos en Química

Recitan la tabla periódica completa sin fallos. De hecho, se la saben tan bien como la alineación de su equipo pero no solo eso: disfrutan resolviendo problemas sobre la teoría ácido -base y realizando ejercicios de formulación y nomenclatura. Por eso, se animaron a presentarse a la 31ª edición de la Olimpiada Galega de Química. Este año participaron 139 alumnos de primero y segundo de bachillerato, de los que 18 procedían de los institutos ourensanos Eduardo Blanco Amor, Maristas, O Couto y Otero Pedrayo.

Durante la tarde de ayer, los ourensanos midieron sus conocimientos en el aula B.5 de la Facultad de Ciencias del Campus de Ourense mediante la realización de una prueba, que se celebró de forma simultánea en las ciudades gallegas de A Coruña, Lugo, Santiago y Vigo. El examen consistió en dos ejercicios cuyo contenido es similar al que se imparte en los centros educativos, recogido en el currículum básico de bachillerato. En la primera parte, tuvieron que enfrentarse al temido examen tipo test en el que cada respuesta errónea restaba 0,25 puntos. Ya en la segunda, que duró otros 60 minutos, resolvieron dos problemas con diferentes subapartados y un supuesto caso práctico de laboratorio.

Para muchos, era la primera vez que se presentaban y decían sentir una mezcla entre alegría y nerviosismo ya que su próximo desafío es defender el nombre de Galicia en la final nacional, que se celebrará los días 15, 16 y 17 de abril en Alcalá de Henares, Madrid. Antes, un único jurado compuesto por profesores de Química evaluará los resultados, que ya se conocerán la próxima semana. Irán a la final los tres primeros mejores clasificados por cada demarcación universitaria. Además, recibirán un diploma acreditativo de su participación en las pruebas.

El objetivo de la convocatoria es captar futuros talentos y estimular su interés por la asignatura al comprobar que pueden llevar a la práctica los conocimientos adquiridos en las clases de Química. "Lo que intentamos es valorar el esfuerzo de los alumnos. No es una competición para ver quién es más listo de todos sino para inculcar vocaciones", explicó Antonio Macho, decano del Colegio Oficial de Químicos de Galicia, organismo organizador de la olimpiada junto con la Asociación de Químicos de Galicia.

En la fase local de este año, el número de participantes ha sido idéntico al de 2015. La convocatoria está dirigida a alumnos de bachillerato con los conocimientos suficientes en la materia para poder enfrentarse a la prueba práctica. No obstante, no es excluyente ya que también pueden participar alumnos de 4º de ESO siempre y cuando un profesor avale sus cualidades académicas.