SOCIEDAD

El tejido social de la ciudad, al límite por la excesiva burocracia del Concello

Ángel Mirón, de Cáritas: "Estamos cansados de los retrasos en los pagos, algo que padecen las personas más necesitadas" 

María Tabarés y Ángel Feijóo Mirón, durante la presentación de la memoria de Cáritas.
María Tabarés y Ángel Feijóo Mirón, durante la presentación de la memoria de Cáritas.
El tejido social de la ciudad, al límite por la excesiva burocracia del Concello

Los problemas por la parálisis administrativa del Concello de Ourense, que continúa trabajando con los presupuestos más antiguos entre las capitales de provincias españolas y sigue sin liquidar el último ejercicio pese a que la normativa dice que tenía que haber ocurrido antes del 30 de abril pone en alerta al tejido social de la ciudad, preocupado por las consecuencias entre los más necesitados.

El delegado de Cáritas Ourense, Ángel Feijóo Mirón, señalaba ayer que "estamos un poco cansados de cómo funciona la administración. Tenemos convenios firmados que en muchos casos se pagan muy tarde, muy tarde, muy tarde". En concreto se refirió al rubricado con el Concello por 100.000 euros para el comedor social, "que se firmó el pasado 31 de diciembre y todavía no hemos cobrado un duro", subrayó. Añadió que se está asistiendo en la ciudad "a una pelea entre distintos grupos políticos por el presupuesto de la ciudad y al final quien padece eso son las personas que necesitan ese dinero".

Matizó que no era portavoz de ningún grupo de ONG, "pero todas las entidades que trabajamos en este sector estamos un poco cansados de ver que los acuerdos cuesta mucho hacerlos, llega muy tarde el dinero y con unas justificaciones un poco sin sentido, cuando en realidad la obligación es de la administración y no de las entidades sin ánimo de lucro".

Otras organizaciones como Banco de Alimentos, Afaor, Aixiña Ourense o Apes se unen a este lamento por la falta de acuerdo entre los partidos, que se traduce en la ralentización de las ayudas a las asociaciones.


Comedor social


La presidenta provincial de Cáritas, María Tabarés, subrayó que el comedor social "sigue funcionando porque tenemos una cierta capacidad, pero para una entidad pequeña sería impensable". Añadió que "el 90% de los usuarios de este comedor social acuden con los vales de comida que reparten las asistentas sociales".

Este toque de atención al Concello se dio en el transcurso de la presentación de la memoria de Cáritas Ourense, que durante el pasado año atendió a 7.281 personas, 2.268 menos que en 2016, aunque según remarcó la presidenta de la entidad, "las necesidades son más intensas". De hecho, apuntó que muchos de los atendidos son "familias monoparentales, a las que les supone el coste del alquiler un 65% de su renta disponible".

Un porcentaje importante de la labor de Cáritas se centra en el área de acogida y asistencia, "lo que demuestra que no hemos salido tanto de la crisis", remarcó Tabarés. Por acogida integral se atendió a 1.626 personas y por el comedor social 1.026. En este punto, la presidenta de Cáritas incidió en el hecho de que "hemos aumentado el número de servicios respecto al año anterior, pasando de los 90.611 a los 118.749 del 2017".

A través de su programa de empleo y formación, Cáritas atendió a 976 personas en 2017. En este campo, la entidad organizó un total de 24 actuaciones específicas y ayudó a 62 personas a encontrar empleo.

El conjunto de actuaciones realizadas por Cáritas a lo largo del pasado año fue de 1.821.525,99 euros, de los que 938.674,86 fueron destinados a su labor de atención social especializada, 508.425,73 al apartado de acogida y asistencia, 308.627,47 a sus programas de formación y empleo, y 65.797,93 a funcionamiento de centros y animación comunitaria.