FESTA DO BOTELO

Se desata la “botelomanía"

También empieza con "b", pero no es la beatlemanía. En O Barco nació la "botelomanía". Los fans del embutido agotaron en 90 minutos las 950 entradas de la Festa do Botelo. ¡Afortunadamente, quedan los restaurantes! 

Un grupo de personas esperan ante el Conservatorio para adquirir entradas de la Festa do Botelo.
Un grupo de personas esperan ante el Conservatorio para adquirir entradas de la Festa do Botelo.
Se desata la “botelomanía"

La próxima celebración de la 16ª Festa do Botelo desató una auténtica fiebre por el conocido embutido barquense. En menos de hora y media desaparecieron las 950 entradas que el Concello puso a la venta para la fiesta gastronómica del domingo. Sesenta minutos antes de que fuesen puestas a la venta ya había gente haciendo cola ante la puerta del Conservatorio Profesional de Música para no quedar sin su pase. A las 16,25 horas del lunes, el personal municipal comenzó a entregarlas. A las 17,50 horas todo había acabado.

Las amistades del portavoz de la oposición popular, Arsenio Moldes Gómez, quedaron sin pases. El concejal mostró su tremenda sorpresa. "¡Es imposible! Pedimos explicaciones. ¿Cómo puede ser que en una hora se acaben 950 entradas?", preguntó. No es el único que no podrá invitar a sus allegados. La concejala de Cultura e Educación, Margarida Pizcueta Barreira, alma mater de esta edición de la fiesta, tampoco podrá estar con su familia. Cuando fue a comprar los billetes ya era tarde. Hacía 20 minutos que estaban agotados. "Este éxito non o esperaba", explicó. No fue la única representante del equipo de gobierno socialista que se quedó sin entradas para la familia. Jesús Jares Almeida y Alicia Álvarez Fernández están en su misma situación, según dijo el alcalde, Alfredo García Rodríguez.

Nadie se atreve a aventurar las causas de esta "botelomanía". La concejala de Cultura señaló varios factores novedosos, como su difusión por periodistas, participantes en el encuentro de blogueros gastronómicos, redes sociales -con página web y cuentas en Twitter o Facebook-, e incluso el cartel del humorista gráfico Luis Davila.

El alcalde, Alfredo García, apuntó otro atractivo que, sin duda, aceleró la venta de boletos: "O botelo é un xantar para comer en grupo", dijo y, ciertamente, la mayoría se fueron para los grupos de comensales. Los hubo de 20, 30 e incluso más de 50 personas. Muchos de ellos, son cercanos a los dos protagonistas de la jornada, el pregonero Javier García León "Careca VII" y el hostelero homenajeado: José Luis Suárez Mateo "Sito, o do Xuíz".

En todo caso, los fans del botelo no tienen por qué caer en la desesperación. Aún tienen un último cartucho para degustarlo: reservar alguna mesa en los restaurantes de la villa. Seis de ellos lo incluyeron en los menús del sábado y del domingo. Son los que participan en la 6ª Ruta de Pinchos: Pazo do Castro, Piquiño, Agarimo, Fernando III, Casa Galaica y Al Natural. "Que os establecementos hostaleiros tomen o relevo!", comentó Margarida Pizcueta.