VALDEORRAS

Los vecinos de Veigamuiños, con el cura apartado

Los padres de los niños de la catequesis reúnen firmas para entregárselas al obispo en A Rúa

Escrito que están firmando los padres y catequistas de O Barco.
Escrito que están firmando los padres y catequistas de O Barco.
Los vecinos de Veigamuiños, con el cura apartado

Los vecinos de Veigamuíños, O Barco, se quejan de no haber sido consultados por el Obispado de Astorga, antes de que éste decidiese apartar al cura Ángel Sánchez Cao de la parroquia. En todo caso, este deseo podría verse cumplido el martes próximo para los padres de los 42 niños que asistían a la catequesis con el sacerdote. Juan Antonio Menéndez visitará el colegio San Pablo VI, de A Rúa, e invitó a entrevistarse con él a todos los padres que lo desearan.

La próxima visita del obispo salió a la luz este viernes, en una reunión a la que asistió más de medio centenar de padres y catequistas de Veigamuíños. En la reunión, comenzó la recogida de firmas de apoyo al cura barquense para su entrega al Obispado y conseguir su pronta reincorporación a la parroquia. Si esta se retrasase más de medio año, el sacerdote comunicó a alguna familia que no regresará a O Barco.

Astorga justificó su decisión de apartar al sacerdote de sus parroquias tras recibir una segunda denuncia contra él por presuntos abusos a un menor y mientras dure la investigación y no se sustancie un juicio que únicamente podría ser canónico, según fuentes consultadas. "Después de examinar las nuevas circunstancias se le han impuesto al sacerdote algunas medidas cautelares para garantizar la libertad y el buen desarrollo de dicha investigación", afirmó el órgano eclesial. Añadió que las "medidas son provisionales y no prejuzgan la culpabilidad o inocencia del demandado".


Primera medida


La primera medida de los padres y catequistas de Veigamuíños fue iniciar una campaña de recogida de firmas de apoyo al sacerdote, para su posterior entrega al obispo.

Todos defienden la inocencia del cura y atribuyen la denuncia a un caso de "envidia". Según los padres, la buena marcha de la parroquia, con un elevado número de fieles en las ceremonias religiosas y niños en la catequesis, podría estar detrás de la "persecución" de la que dicen que es objeto. En este sentido, explican que, mientras O Barco tiene 12 pequeños y Viloira 5, Veigamuíños reúne a 42.

La campaña de apoyo a Ángel Cao no comenzó con la recogida de firmas. Ya el día 1 de enero, fueron muchos los fieles que mostraron su rechazo a la decisión del Obispado de apartarlo de ella. A modo de ejemplo, baste señalar que a la misa de Veigamuíños únicamente asistieron tres personas, en tanto que la capilla de A Proba permaneció vacía. Esta situación podría repetirse el 6 de enero.

El nombre del sacerdote que sustituirá al cura de O Barco hasta que se resuelva su situación aún es desconocido. Mientras, lo reemplazará, el vicario.


"Si sospechase de él no traería a mi hija"


Los padres de los 42 niños que acuden a la catequesis que impartía Ángel Sánchez Cao quieren que vuelva. "Si nos deja el cura, el obispo será el responsable y debería venir aquí. Este cura es el único en el que confío. No me creo nada de lo que se le acusa. ¿Ahora qué hacemos con los niños? El obispo nos dejó sin cura y sin explicación", comenta Javier Carracedo, padre de uno de los catequizados.

Lo espinoso del asunto no invita a dar el nombre pero sí a manifestar su oposición al alejamiento de Ángel Sánchez de la parroquia. "Queremos que no lo destituyan. Se porta excelentemente. Si tuviese la más mínima sospecha de que hizo lo que le atribuyen no traería a mi hija", comenta una madre.

En la parroquia, quienes no son padres también defienden al sacerdote. "Fixo a parroquia que ningún cura logrou facer. Leva case 20 aos nela. É un home que favorece a todos", comentó Domingo Pérez Marcos, vecino de Veigamuiños. "Por que tanta maldade. Non se pode consentir", explica una vecina que también prefirió permanecer en el anonimato.

"O Bispado tiña que que vir aquí e reunirse cos ferigreses. Eu non sei polo que foi todo esto. Desde que veu este cura, estamos contentos. Trouxo moita xente de O Barco", coincide en apuntar otra mujer, que, al igual que las anteriores, prefirió no dar a conocer su identidad.