LA PSICOPEDAGOGA HABLA

Nuevas tecnologías y redes sociales

Nuevos medios para ejercer la violencia, pautas de intervención

Nuevas tecnologías y redes sociales

La generalización del uso de las nuevas tecnologías, el boom de Internet así como el reciente impacto de las Redes Sociales han provocado profundas transformaciones en la forma de relacionarnos, de comunicarnos y de expresarnos, especialmente en el colectivo de adolescentes que son los verdaderos/as nativos/as digitales. 

USO Y TENENCIA
Las/os niñas/os y adolescentes acceden a Internet y a las redes sociales cada vez a edades más tempranas. Tomando los datos del Instituto Nacional de Estadística (2016), los y las adolescentes de entre 10 y 15 años, el 95% usan el ordenador y el 95% tienen acceso a Internet. Además son muchos los chicos y chicas de entre 10 y 15 años que disponen de móvil con acceso a internet. De hecho, a los 10 años disponen de móvil propio el 25.4%, a los 12 años el 72.7%, a los 13 años el 86%, y a los 15 años el 94%. En relación al uso de redes sociales, los chicos y chicas de entre 15 y 24 años, más del 90% participa en Redes Sociales, entre las más utilizadas estarían Snapchat, Facebook y Tuenti y en mensajería instantánea, WhatsApp. También estudios recientes están señalando problemas de adicción que las nuevas tecnologías están generando en los más jóvenes.

RIESGOS
Esta tenencia y uso casi generalizado de Internet y de redes sociales puede situar a los/as adolescentes en situaciones de vulnerabilidad e indefensión no sólo en la realidad virtual, sino también en el espacio real. Esto es debido a que a través de los medios digitales se comparten infinidad de datos personales, como imágenes, vídeos, intereses, opiniones, preferencias, etc., sin tener en cuenta que una vez que suben esa información al espacio virtual pierden su control y los puede colocar en situaciones de peligro. Entre los riesgos derivados podemos destacar: sextorsion, ciberbullying y grooming.

Sextorsion hace referencia a la presión o coacción que su sufre un/a chico/a para que envíe fotos, vídeos o textos con contenido erótico-sexual propio y, después de enviarlos, bajo la amenaza de difundir los contenidos enviados a su entorno y familia, se puede obligar a la víctima a satisfacer conductas sexuales u otras. Sextorsión está considerada una forma más de explotación sexual.

CIBERBULLYING
Consiste en el acoso perpetrado por parte de un/a chico/a o grupo en el entorno online que conlleva conductas hostiles, deliberadas y reiteradas dirigidas hacia otro/a chico/a. El Ciberbullying se manifiesta en la red a través de: insultos  o difusión de rumores; revelación de información personal o íntima; bloqueo de actividades online o de listas de contactos; ciberpersecución; happy slapping que abarca agresiones físicas y verbales provocadas que son grabadas, fotografiadas y difundidas a través de los medios tecnológicos; morphing que consiste en la manipulación de una fotografía de la víctima, superponiendo su cara en el cuerpo de otra persona con el fin de denigrarla, insultarla o ridiculizarla; suplantación de identidad; y, engaño a través de la telefonía móvil e Internet. Grooming hace alusión al fenómeno del "engatusamiento" a través de diferentes artimañas con intenciones de carácter sexual por parte del acosador que es un adulto, hacia la víctima que es un/a menor. De forma que una persona adulta entabla una amistad con un/a chico/a menor de edad, con la finalidad de conseguir un contacto sexual online.

Esta práctica puede materializarse con un encuentro físico con el/la menor para cometer el abuso o agresión sexual. De hecho, no se puede considerar este fenómeno como una nueva realidad, sino más bien la adaptación de los abusos sexuales a los nuevos tiempos tecnológicos. Los ciberabusadores utilizan estrategias como hacerse pasar por menores de edad e introducirse en plataformas virtuales con perfiles falsos que utilizan para establecer contactos, construir una relación con la víctima y ganarse su confianza.

PAUTAS DE PREVENCIÓN
Como madres y padres tenemos la responsabilidad de proteger a nuestros hijos e hijas de todos los peligros tanto en el mundo real como en el mundo virtual. Son muy pocos los y las progenitores/as que cuando ponen en las manos de sus hijos/as los nuevos dispositivos tecnológicos con conexión a Internet, son conscientes de que abren la puerta a nuevo mundo virtual que puede conllevar beneficios pero también riesgos. 

Por ello, es importante formarse en el uso adecuado de las nuevas tecnologías para aportar a nuestros/as hijos/as las herramientas necesarias para saber identificar situaciones de acoso o abuso a través de la Red y solicitar ayuda. 
Por su parte, los y las educadores/as en los centros educativos deben promover la implementación de programas centrados en el uso responsable de las nuevas tecnologías en los espacios virtuales y en el desarrollo de las habilidades sociales. 

Los/as adolescentes deben aprender a ser asertivos/as y empáticos/as, a manejar sus emociones, autocontrolarse, a saber decir no y mejorar su autoconcepto y autoestima como factores de protección ante todos los riesgos de la Red.