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Epíxtasis o sangrado de nariz en niños: causas y qué hacer

Una niña sangrando por la nariz.
photo_camera Una niña sangrando por la nariz.
La Pediatra explica en qué consiste esta afección y qué hacer cuando se produce

¿Por qué me sangra la nariz?

La epíxtasis es el sangrado o hemorragia que proviene de las fosas nasales. Es más frecuente que sangre sólo por un orificio y normalmente en forma de goteo, cediendo casi siempre por sí solo. Es un síntoma común en la edad pediátrica, que rara vez es grave y requiere hospitalización, pero angustia tanto al niño como a los padres.

Es frecuente en los niños entre los 5 y los 10 años y suele haber una predisposición familiar. En los niños, los episodios recurrentes de epistaxis benigna son frecuentes. En la mayoría de los casos se trata de epistaxis idiopáticas que se resuelven con el paso del tiempo. Son excepcionales a partir de los 14 años,  

¿Por qué se produce?

La hemorragia más habitual es la que afecta a la parte anterior de la nariz, una zona muy vascularizada con pequeños vasos sanguíneos que recubren el interior de la nariz y aunque son pequeños, al romperse sangran con facilidad y abundantemente.

1. La principal causa de una hemorragia nasal anterior es el aire seco. Un ambiente seco o una calefacción demasiado alta, pueden resecar los mocos, endureciéndolos y produciendo la formación de costras, que se quedan adheridas en el interior de las fosas nasales, pegadas a los vasos sanguíneos. Cuando se desprenden, se produce el sangrado. Esto es muy común incluso cuando están durmiendo. Las costras también pueden producir picor y con el rascado o al manipular la nariz, sangran.

2. Los catarros también pueden irritar la mucosa que recubren la superficie interna de la nariz, pudiéndose producir hemorragias nasales después de sonarse de forma repetida. La combinación de un catarro con el aire seco es una fórmula perfecta para que se produzca este tipo de hemorragias.

3. Las alergias (rinitis alérgica), también pueden dar problemas, porque tanto los descongestivos nasales, como los corticoides tópicos que se utilizan para controlar el picor de nariz, el moqueo o el taponamiento nasal, resecan las membranas nasales contribuyendo al sangrado.

4. Otras causas: un golpe, rascarse o hurgarse la nariz, un cuerpo extraño, desviación de tabique o estornudo violento.

¿Qué debemos hacer?

Es recomendable: 

1. Sentar al niño con la cabeza en posición normal o discretamente hacia adelante, no hacia atrás, para evitar que la sangre drene hacia la garganta.

2. La maniobra más sencilla es utilizar el dedo índice en la zona del sangrado en la parte baja de la nariz, justo debajo del tabique o bien haciendo la pinza, con el índice y el pulgar. Presionar firmemente de 5 a 10 minutos.  

3. Usar hielo puede aumentar la efectividad.

¿Como se trata?

El tratamiento irá dirigido a aumentar la humidificación de la mucosa nasal, mediante los lavados nasales con suero fisiológico o con agua de mar, así como el uso de humidificadores sin aditivos en la habitación del niño, evitándolos si hay problemas alérgicos.

1. Si se observa una mucosa seca, es aconsejable el uso de pomadas intranasales vaselinadas, con o sin vitamina A. También se puede humidificar con ácido hialurónico.

2. Si presenta rinitis, se debe evitar el uso de corticoides tópicos que pueden contribuir a la epistaxis, y sustituirlos por tratamiento oral. En caso de que sea necesario utilizarlos, usaremos triamcinolona,  que provoca menor sequedad de la mucosa nasal,  tiene un menor riesgo de sangrado y reduce la inflamación y la secreción de moco. Se indicará cómo realizar la aplicación correcta (orientando el aplicador hacía la zona lateral de cada fosa nasal).

3. Si hay sospecha de colonización bacteriana, se recomienda la aplicación de pomada antibiótica intranasal, pues reduce la inflamación y se ha demostrado tan efectiva y menos molesta que la cauterización con nitrato de plata.

4. Mantener las uñas de las manos cortas para evitar el traumatismo local por manipulación digital.

Recomendaciones para sangrados frecuentes

A veces los capilares del interior de la nariz se irritan demasiado y no cicatrizan bien, produciendo sangrados frecuentes. Es más frecuente en los niños alérgicos o que se acatarran con frecuencia.

Si solo se observan costras sin sangrado activo ni vasos prominentes se recomienda el uso de ungüentos antibióticos o antisépticos. Esta medida es igual de efectiva que la cauterización.

Después de una epistaxis, la zona de la nariz que ha sangrado permanece muy sensible y puede sangrar ante cualquier roce, siendo aconsejable evitar tocarse la nariz, sonarse fuerte y realizar ejercicios bruscos.

Si no se controlan los episodios de epistaxis a pesar de las pomadas nasales, o si se observa un vaso septal prominente, se remitirá al especialista en Otorrinolaringología (ORL) para valorar la cauterización septal.

¿Cuándo acudir a urgencias?

 El sangrado de nariz debe preocupar en las siguientes situaciones: 

- Si sangra abundantemente, no cede, y el niño está pálido y sudoroso.

- Si pierde el conocimiento antes de controlar el sangrado.

- Si tras un golpe en la cabeza se acompaña el sangrado.

- Si hay algún antecedente en la familia de problemas de coagulación o enfermedad hematológica (Solo en menos de un 3% se atribuye a un trastorno hemostático subyacente)

- Si presentase hemorragias en otras partes del cuerpo.

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