ENTROIDO 2018

Un texto me manda hacer

Así que este año disfrácense ustedes de Kim Jong-un mientras puedan y disfruten del carnaval como enanos.

La careta de Kim Jong-un.
La careta de Kim Jong-un.
Un texto me manda hacer

Un texto me manda hacer este periódico. / En mi vida me he visto en tal aprieto, / mil palabras ha de tener el texto / y ha de tratar de un tipo guapo. / ¡Qué difícil, válganme las Musas! / Porque dándole vueltas al asunto creí que no encontraría al personaje / salvo Brad Pitt, Paul Newman u otro bello. / Más poniéndome con ahínco a ello al fin encontré al sujeto: / un coreano hermoso y bien plantado cual un David de Miguel Ángel o un Jon Kortajarena despelotado. / Así que ya lo ven, / helo aquí al lado. / Kim Jong-un, un muchacho rollizo, rozagante, / sonriendo alegre cual conejo, / bien provisto de bombas nucleares / y aclamado por su pueblo hipnotizado. / Kim Jong-un es un chaval con un peinado tan "cool" que mete miedo / y un ceñido uniforme maoísta / que le sienta como un guante a veinte dedos. / Pues ¡pardiez!, no era tan difícil el encargo, que me va saliendo sin denuedo. / Más trabajos así quisiera yo, que me den de comer sin mucho esfuerzo. / Y voy acabando ya, que no tengo tanto tiempo. / En este Entroido, amigos, un Entroido ourensano, absurdo y loco, / pónganse ustedes esta careta / y conviértanse en el mofletudo más guapo del planeta. / Pero si aun así creyeran / que precisan un programa de adelgazamiento / hablen con Donald Trump o Mr. Putin, famosos "coachs" entrenadores mundiales / expertos en Pilates, flexiones, torsiones, extensiones y otros temas. / Después pulsen el botón nuclear y nos pondremos todos a dieta. / Y entonces reirá ese chico tan majete, Kim Jong-un, con tambores y sonajas cual encendida pandereta. / Para eso es él el hombre ¿alguien lo duda? / más deseado por todas las chiquillas de Corea.

Vale, vale, no quería pasarme. Sorry. Cambiemos de tema y dejemos la rima que estoy empezando a patinar demasiado. Yo es que tengo unas neuronas muy locas a las que les encanta el patinaje artístico ¿qué le voy a hacer? El texto de arriba es una estupidez de campeonato como habrán comprobado quienes se hayan tomado el trabajo (demencial) de leerlo, cosa que no deberían haber hecho ya que eso no habrá contribuido en absoluto a su formación ni a su inteligencia. Pero como a este periódico, La Región, no le importará y, esto sí que es seguro, Kim Jong-un no lo va a leer, ¡a mí plin! A fin de cuentas el carnaval es así, un disparate ¿o no? ¡Ah, no!, la realidad sí es un disparate solo que no nos habíamos dado cuenta, ¿o sí? ¡Demonios!, ya no sé qué pensar. 

Kim Jong-un, hablando en serio si se puede, es a mi juicio uno de los personajes más interesantes de la actualidad mundial. Y cuando digo interesante lo digo en el sentido que lo puedan ser el Hitler de "To be or not to be", la magistral película de Lubitsch; o el de "El gran dictador" de Chaplin; y otros parecidos. O sea interesantes pero también ridículos hasta decir basta. Claro que en realidad no tienen gracia, son asesinos de masas. El bigotito y las ínfulas del austríaco que se creía alemán son hoy desde nuestra perspectiva tan estúpidos como los aires pretenciosos de este chico orondo cuyo retrato, el de su padre y el de su abuelo, tienen que tener todos los coreanos del norte en el salón de su casa, presidiendo comidas y reuniones familiares como si fueran dioses vivos. Pero los dioses vivos no existen ni han existido nunca. Los coreanos no pueden burlarse de eso a pesar de su irreductible y simpática sonrisa, pero nosotros sí podemos hacerlo todavía antes de que lleguen a nuestras vidas las predicciones distópicas de autores como Margaret Atwood, Aldous Huxley, Ray Bradbury y otros. Que llegarán. Al tiempo.

Así que este año disfrácense ustedes de Kim Jong-un mientras puedan y disfruten del carnaval como enanos. Y perdón por lo de enanos, sé que no es políticamente correcto pero también tiene algo bueno pues la expresión implica que los enanos... lo pasan mejor, algo de lo que yo personalmente estoy bastante seguro. 

En fin, háganlo y verán ustedes como todas las chicas ¡y chicos si hace falta, cuidado! eso va en gustos, se les tirarán encima este año por las calles de Ourense. Por los Vinos, en la Praza do Ferro, en la Plaza Mayor, en el Parque de San Lázaro, en el Posío, en O Eirociño dos Cabaleiros, en As Burgas, en las Termas de Outariz (eso sería tremendo, Kim Jong-un sumergido en el agua calentita sonriendo voluptuosamente, imagínenselo). En todas partes, ya digo, ¡uau! El hombre más guapo del planeta, rellenito, un neno galego bien alimentado, de los de antes como un personaje de un cuadro de Virxilio, anda suelto por ahí. Pónganse la careta, es carnaval. Bendito sea Kim Jong-un y sus imitadores. Y en fin, feliz Entroido, xente. Al final nos salvará el humor. El humor nos salva siempre.

Aquí tienen la careta de Kim Jong-un. No la dejen escapar. Es una oportunidad. Póngansela. Como decían los antiguos romanos "la ocasión la pintan calva". Intenten agarrarla por los pelos aunque eso resulte difícil (ya saben que la diosa Ocasión es calva) y a veces la oportunidad solo pasa a nuestro lado una vez en la vida. Repito: ¡Feliz Entroido, gentes de bien!