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El fenómeno del bitcoin

El bitcoin cotiza como otras monedas y sufre episodios especultaivos, pasando de los 1.000 dólares a los 200 en apenas un año

Mano sosteniendo un smart phone con el simbolo del bitcoin.
Mano sosteniendo un smart phone con el simbolo del bitcoin.
El fenómeno del bitcoin

Bitcoin es una moneda electrónica descentralizada que fue concebida en 2009 por el japonés Satoshi Nakamoto. El 3 de enero de 2009 la red P2P (peer-to-peer) de Bitcoin entró en funcionamiento con la publicación del primer software cliente, de código abierto, y la creación (“minado”) de los primeros “bitcoines”.


Bitcoin utiliza un sistema de prueba de trabajo que simula el “minado” de materias primas. Los “mineros” de Bitcoin dedican sus recursos de tiempo, energía y capacidad de procesamiento de sus ordenadores para resolver un determinado desafío criptográfico complejo. El sistema está diseñado para premiar con un número predeterminado de bitcoines al “minero” que da con la solución a este problema matemático. De este modo se producen los bitcoines, de una forma descentralizada y al margen de los Bancos Centrales controlados por los gobiernos.
Además, las transacciones en el sistema de Bitcoin se realizan de forma directa entre los particulares, sin la necesidad de ningún intermediario.


A diferencia del resto de las monedas como el dólar, el euro, el yen, etc., Bitcoin no se encuentra respaldada por ningún gobierno ni depende de la confianza en ningún emisor central, sino que se basa en el trabajo distribuido de los integrantes de la red, tanto para el “minado” de las monedas como para la posterior validación de las transacciones entre participantes.


Sin duda, este aspecto plantea serias dudas de cara a su futura viabilidad al margen del poder de los gobiernos, y de hecho en algunos países como Rusia o Bolivia su utilización ya ha sido declarada ilegal. Otros países como Tailandia o China han prohibido su uso a nivel estatal y bancario, si bien permiten que los particulares la puedan seguir utilizando para sus operaciones. Seguramente en el futuro más países se sumarán a esta prohibición, recelosos de perder su control sobre la emisión de las monedas y sobre el funcionamiento de la política monetaria, instrumento clave para el control de los precios y la fijación de los tipos de interés en la economía.


No obstante, debido al creciente interés que ha despertado, en la actualidad las plataformas de comercio electrónico más populares, como Prestashop, Magento o Shopify, disponen de módulos específicos para facilitar el pago con bitcoins en una tienda on-line.
Bitcoin cotiza en los mercados como otras monedas, y desde finales de 2013 ha sufrido importantes episodios especulativos en su cotización, como podemos apreciar en la gráfica que acompaña a este artículo. Así, Bitcoin pasó de una cotización en torno a los 100 dólares durante buena parte del año 2013, para dispararse de forma exponencial a partir de noviembre de 2013 hasta superar los 1.100 dólares a finales de 2013, para posteriormente desplomarse hasta los 500 dólares en los primeros meses de 2014, caída que continuó posteriormente durante el resto del año 2014 hasta alcanzar una cotización de 200 dólares en enero de 2015.

El creciente protagonismo de Amazon, Google y Apple en los medios de pago electrónicos
Al margen del fenómeno de Bitcoin, empresas líderes en comercio electrónico como Amazon o en servicios y contenidos digitales, como Google y Apple, han anunciado ya su creciente interés y apuesta por ofrecer servicios relacionados con los medios de pago on-line.


De hecho, podemos destacar servicios como AmazonPayments, que el gigante del comercio electrónico ofrece en Estados Unidos a vendedores y tiendas on-line para ayudarles a la hora de gestionar los cobros con tarjetas de crédito de forma segura y eficaz, el sistema ApplePay presentado por Apple con el lanzamiento de su modelo de iPhone6, o el sistema Google Wallet de monedero digital y pagos con móviles NFC que previamente había desarrollado Google.


Las entidades financieras tradicionales han comenzado ya a preocuparse por el creciente protagonismo de empresas como Amazon, Google o Apple en la gestión de los pagos del comercio electrónico y de los servicios y contenidos digitales.
Por este motivo, distintas entidades financieras de nuestro país han anunciado su intención de ofrecer nuevas soluciones para los pagos y transacciones on-line, utilizando para ello apps para dispositivos móviles o apps para redes sociales como Facebook.