CREANDO MARCA

Marruecos, una planta clave del Grupo PSA para el futuro de Vigo

Además, el grupo francés tiene en estudio un proyecto en Argelia y ha cerrado contratos para ensamblar vehículos en Nigeria, Etiopía, Túnez y Kenya. También tiene proyectos en Irán y Vietnam.

Marruecos, una planta clave del Grupo PSA para el futuro de Vigo

Si en las últimas décadas la estrategia del Grupo PSA Peugeot Citroën de nuevas implantaciones estuvo centrada en el Este de Europa y China en los próximos años cambiará de zona geográfica hacia África y Oriente Medio. Entre los numerosos proyectos que el equipo que lidera Carlos Tavares tiene en marcha está la planta de Kenitra en Marruecos, que ensamblará a partir de 2019 motores y vehículos de los segmentos B y C para los clientes marroquíes con una producción inicial de 200.000 unidades y la previsión de 700.000 en 2021.

Esta planta podría jugar un papel clave en el desarrollo de PSA Vigo y por ello el director de la factoría de Balaídos, Frédéric Puech, lanzó esta semana un reto a la industria de componentes y a las administraciones y políticos para aprovechar la oportunidad de crear un polo de competitividad atlántico, que incluya a Marruecos, liderado por Vigo.

Porque las factorías al Sur de los Pirineos (Vigo, Madrid, Mangualde y Kenitra) podrán llegar a fabricar en un horizonte no muy lejano casi un millón de vehículos, lo mismo que hoy se produce en Francia, y convertirse en uno de los polos clave dentro del grupo PSA.

Entre las ventajas competitivas de este polo está la autopista del Mar, que podría extenderse hasta Marruecos para aprovechar un flujo norte-sur.

De hecho ya hay empresas auxiliares de automoción que se han instalado o lo están haciendo en Marruecos como es el caso de Viza, Izmar o Hispamoldes. 

Fuentes del sector recuerdan que siempre habrá un país de bajo coste pero lo que se deben buscar son las ventajas que se pueden extraer para Galicia y aprovechar las oportunidades para mejorar la competitividad.

De hecho recuerdan que el sector de componentes de automoción cerró 2016 con otro crecimiento de su cifra de negocio, estimado en un 6% (Ceaga todavía no ha presentado sus resultados), lo que demostraría que no hay deslocalización desde Galicia. “No puedes competir con el low cost, hay que aprovecharlo”, señalan las mismas fuentes.

De hecho el proyecto K9 de furgonetas que se ensamblarán en Vigo tendrá un impacto directo muy relevante sobre la economía viguesa ya que la mitad de sus componentes se fabricarán en Galicia, según dijo, lo que supondrá al año unos 500 millones de euros. Con respecto a la V20, el todocamino de Peugeot que saldrá al mercado en 2020, se añadirán otros 250 millones de euros para las auxiliares. 

Mercado africano

Kenitra será el primer bastión para conquistar el mercado africano, pero el Grupo PSA tiene proyectos en Argelia,  Nigeria, Etiopía, Túnez, Kenya. Mientras, Vigo seguirá teniendo como mercado natural Europa, donde no se esperan grandes crecimientos pero es un mercado que hay que atender y en el que el año pasado vendió casi dos millones de vehículos.

Así que la estrategia del Grupo PSA en África pasa por la planta de Marruecos a 40 kilómetros al norte de Rabat, pero también estudia un proyecto en Argelia, en Nigeria ha firmado un contrato con PAN Nigeria Limited y en Etiopía con la sociedad Mesfin Industrial Engineering, filial del Grupo Effort Holding, para ensamblar y distribuir vehículos de la marca Peugeot. En Kenia el objetivo es ensamblar este año Peugeot 508 y Pegugeot 3008, mientras que en Túnez se montará una pick up en 2018.

Junto a todos estos proyectos también está Irán, a donde se trasladó el anterior director de Vigo, Yann Martin. Allí PSA ha firmado acuerdos con Ikco para ensamblar Peugeot y con Saipa para Citroën. En India el acuerdo es con CK Birla para producir en 2020 y en Vietnam ya anuncia que montará dos nuevos SUV con su socio Thaco en Chulai (provincia de Quang Nam).

Pero junto a todo ello el grupo también ha puesto en marcha su ambiciosa estrategia para Europa al lanzar una oferta a General Motors para hacerse con Opel. El presidente de PSA, Carlos Tavares, subrayó esta semana que el interés por Opel deriva sobre todo de la posibilidad de aumentar su base de clientes con el argumento de ofrecer vehículos de una marca alemana. El objetivo es crear “un campeón europeo” con una producción de 5 millones de vehículos.

Los tres principales accionistas de PSA, la familia Peugeot (13,68 % del capital), el Estado francés (13,68 %) y el chino Dongfeng (13,68 %) han manifestado su respaldo de la operación, al tiempo que avanzan las negociaciones.