ANIVERSARIO

Balneario de Mondariz cumple 145 años

Referente termal europeo, Balneario de Mondariz es, desde hace tres siglo, el destino elegido por los españoles y europeos para  disfrutar de las vacaciones estivales y cuidarse a partir de la filosofía  natural del  “Salutem per Aqua

La fachada en 1898.
La fachada en 1898.
Balneario de Mondariz cumple 145 años

Los hermanos Peinador son los grandes artífices de lo que hoy es el Balneario de Mondariz y todo su entorno, cuando en 1873 el agua de sus manantiales fue declarada de utilidad pública por el Gobierno de España, convirtiéndose así en la única villa termal española. Un proyecto llevado a cabo por el arquitecto Antonio Palacios, responsable de algunos de los edificios más emblemáticos de Madrid, entre ellos el actual Ayuntamiento de Madrid. Balneario de Mondariz cumple estos días 145 años dedicados a la salud termal y como referente europeo en el turismo de salud y con la satisfacción de que su importancia fue tal que son el único caso en el mundo que, por necesidades del establecimiento termal, originó en 1924, un nuevo municipio con autonomía propia y con su nombre Mondariz Balneario como seña.

¿Pero como consiguió ser Balneario de Mondariz conocido, hace dos siglos, en toda Europa y marcar una historia llena de importantes acontecimientos?

La Belle Époque marcó una época en los veraneos de salud de los españoles y europeos más chics que tenían en el Balneario de Mondariz un destino. Mondariz ha sido siempre sinónimo de salud, de encuentro y vacaciones en sus tres siglos de vida. Hablar de Galicia es hablar de la Tierra del Agua: mar, ríos y aguas mineromedicinales que convierten el noroeste español en todo un destino de bienestar que tiene en el termalismo una tradición centenaria que les hace únicos.

Mondariz, un balneario que nace a mediados de los siglos XIX y principios del XX es desde siempre el referente europeo del Salutem per Aqua, partir de las propiedades de sus manantiales. El termalismo tradicional de los "aguïstas" de la Belle Époque que trajo a Galicia a personajes como Isaac Peral, John Rockefeller II, Isabel de Borbón, el arzobispo de Westminster, Miguel Primo de Rivera o el sultán Muley Haffid y el infante Augusto de Braganza a cuidar su salud ha dado paso en el siglo XXI a toda una industria turística gallega a partir del culto al cuerpo y la necesidad de buscar la fuente de la eterna . Y es que las aguas mineromedicinales del Balneario de Mondariz por su composición bicarbonatadas, carbogaseosas y ferruginosas son únicas en España a la hora de luchar contra el envejecimiento, tanto a nivel físico como estético. Una realidad recientemente destacada por un estudio realizado por hidrólogos que reconocen la calidad de las aguas termales pontevedresas y que tienen en esta villa termal la referencia del termalismo.

Unas aguas también recomendadas para patologías crónicas (reumatológicas, respiratorias, dermatológicas, digestivas) que tienen un efecto ralentizante del envejecimiento gracias a su efecto antioxidante y antiinflamatorio y ayudan a la reactivación de la capacidad física y psíquica de las personas mayores y mejorando su autoestima).


Agua con historia


Mondariz es un agua con historia que mantiene desde principios del siglo XX su propia marca de mesa y que dio origen al municipio más pequeño del país. Una villa termal que continúa hoy en activo gracias a la recuperación de su actividad y de sus edificios por parte de un grupo de empresarios liderados por el coruñés Javier Solano Rodríguez-Losada, labor reconocida por los premios Mejor Balneario de España 2005 y 2006, Mejor Alojamiento de Galicia 2007 y Conde Nast Traveler que lo destacó como Mejor Spa de España 2012, o el Premio Nacional de Salud Ejecutivos en 2015 por tres siglos de apoyo a la medicina natural.

Su casa de baños fue construida en 1880 y a partir de ahí el Gran Hotel que, en 1900, rivalizó con los grandes balnearios de Baden-Baden, en Alemania, y Bath, en Londres. El nivel de los termalistas que acudían cada verano a Mondariz, llegó a convertir el Gran Hotel en un centro social, político y cultural internacional del que dieron cuenta Emilia Pardo Bazán, José Echagaray o Galdós en sus escritos. Fiestas amenizadas por el cuarteto Bacarat, llegado cada año expresamente de París; reuniones politícas entre las que destaca la celebrada, en agosto de 1929, por el jefe del Gobierno español, Miguel Primo de Rivera, y el primer ministro de Portugal, Arthur Ivens Feraz a los que se unió posteriormente el jovencísimo John Rockefeller III, heredero de la mayor fortuna de los Estados Unidos, son algunos de los ejemplos.

Una época de esplendor que ha dado paso en la actualidad a un moderno centro con un balneario a la carta, un circuito termal basado en la tradición celta, y el Palacio del Agua, un spa de 3.000 metros cuadrados de piscina interactiva y un campo de golf de 18 hoyos, así como una zona dedicada a los más pequeños, Mondariz Kids, para que ellos disfruten mientras sus padres descansa. Una gestión propia por parte de los propietarios que desarrollan varias líneas de negocio: hostelería, termal, golf y cosmética natural que lanzaron al mercado de belleza con la marca Mondariz.