OURENSE NO TEMPO

La Banca Nogueira de Ribadavia

Está muy reciente la colección de fotos antiguas que en colaboración con La Región recopilé de nuestra ciudad y provincia. Una de aquellas imágenes mostraba un rincón de la bella capital del Ribeiro.

Avenida José Antonio, Ribadavia, años 50. Postal coloreada, Imprenta el Ribadaviense, Ediciones Alarde.
Avenida José Antonio, Ribadavia, años 50. Postal coloreada, Imprenta el Ribadaviense, Ediciones Alarde.
La Banca Nogueira de Ribadavia

Está muy reciente la colección de fotos antiguas que en colaboración con La Región recopilé de nuestra ciudad y provincia. Una de aquellas imágenes mostraba un rincón de la bella capital del Ribeiro. Hoy os muestro otra vista muy similar, pero probablemente con unos quince o veinte años más. En aquella ocasión, el pie de foto ya avisaba de que el precioso edificio que en aquellos momentos albergaba la Banca Nogueira (a la derecha de la foto), estaba pendiente de recibir más altura, y en la imagen de hoy ya la tenía.

El caso es que me llamó la atención lo de Banca Nogueira (aparte del nombre no sabía nada más sobre ella) y me puse en faena. Lo primero, hacer una rápida consulta al trabajo que nos legó don Luis Rivas Villanueva, “Banqueiros ourensáns na Restauración”, pero lamentablemente solo nos aporta el dato de su existencia desde 1895 hasta 1971, en que la absorbió el Banco Central; y que tenía oficina además de en Ribadavia, en Ourense.

Con esa escasa información, incluí esta búsqueda en mis lecturas de prensa antigua, y sorprendentemente poco más he conseguido. Aun así, estos son mis datos:

En 1895 don Ramón Gómez Nogueira, con el apoyo de varios emigrantes en América, oriundos de la comarca del Ribeiro, funda la Banca Nogueira (en los bajos del edificio de su propiedad, en Progreso, 1); su objetivo fundamental es servir de puente entre España y América, fomentando el retorno de capitales procedentes de nuestra emigración. Sus corresponsales, estaban en plazas tan importantes como Buenos Aires, Nueva York, Río de Janeiro, Montevideo y Caracas entre otras, logrando rápidamente un nivel de negocio considerable. Tanto es así que a los pocos años (supuestamente años veinte) tienen que mudarse al nuevo edificio en la esquina que veis en las fotos (Progreso, 11).

En 1952, al fallecimiento del fundador, le sustituye su hijo Ramón Gómez Pérez Neu, aunque al poco tiempo se decide que sea su yerno, don Joaquín Robla Díaz (fue alcalde de Ribadavia y diputado nacional, esposo de Carmen, hija del fundador) quien dirija la empresa, quedando Ramón Gómez Pérez como director general y apoderado.

La banca desde sus inicios tuvo un desarrollo lento pero constante, que le llevó a abrir sucursales en otras villas y pueblos ourensanos, Celanova y Avión entre otras, quedando la apertura de la sucursal en la capital ourensana relegada al año 1967. Eso sí, para ello se decidió adquirir un terreno en la confluencia de la Diagonal (Juan XXIII), con Concejo; donde se levanto el edificio que albergaría las instalaciones de las nuevas oficinas. (Yo lo conocí como Banco Central, y los más jóvenes lo conocen como Esteo. Hoy se encuentra libre.) Se inauguro el 4 de octubre y en el mes de enero y don Ángel Calvo Sobrino fue nombrado director general adjunto para dirigir la oficina.

La aventura culmino en 1971, cuando el Banco Central adquiere la totalidad del accionariado del banco, para su expansión en Galicia. Actualmente el legado de la Banca Nogueira, después de absorciones y fusiones varias, lo tiene el Banco de Santander.

A riesgo de hacer demasiado extensa la entrada, pero pensando en los nostálgicos de la bella villa del Avía, vamos a recordar algunos de los negocios que estuvieron a lo largo de los años en esta imprescindible calle que durante un tiempo cambió su nombre de Progreso, por el de José Antonio.

Comenzaba la calle con la Banca Nogueira, y a su vera una droguería*, “Estévez”. Enfrente, la tienda de ultramarinos* de don Antonio “Meliñas”, y a continuación la sastrería “La Criolla”, de don Gabriel González Adán. Enfrente, la Farmacia Sánchez, de Don Carlos (su saga aún hoy continúa en activo, y además de la farmacia tenían droguería). Otra tienda de ultramarinos*, de la viuda de J. Mato; el Café Moderno. de José G. Losada; Tejidos “El Sol”, de Francisco Álvarez; el comercio de pañería de don Manuel Cardeñosa Vega. Al lado mismo de las nuevas instalaciones de la Banca Nogueira, la peluquería La Madrileña en el segundo piso, y enfrente (en el primero), los salones de don Jesús, “La Peña”; la zapatería de Ramón Fernández Macías, la mercería “La Manola”, la ferretería armería de don Francisco Pérez Castro, una funeraria, un buen número de cafeterías, etc.

Los asteriscos (*) indican que el dato es del blog Maquiáns. Debéis ser indulgentes, ya que es posible que se tenga que avanzar y retroceder en el tiempo para encajar todos estos negocios ya que he fusionado datos de finales de siglo, finales de los años veinte y años cincuenta.