EL TIEMPO

Ourense alcanza por primera vez los 42,7 grados, récord histórico

La ola de calor quedó frenada por la calima que cubrió la ciudad durante buena parte del día. Los meteorólogos prevén para el fin de semana mucho calor, pero con valores más bajos 

Ourense alcanza por primera vez los 42,7 grados, récord histórico

La ciudad vivió este viernes un récord histórico y registró la temperatura más alta desde que hay registros, con 42,7 grados centígrados en la estación meteorológica situada en la estación de autobuses. Y no fue a más por el polvo del desierto, conocida como calima, poco habitual por el noroeste peninsular, y que hizo que la provincia viviese un día marcado por una fina neblina que no permitió disfrutar del cielo completamente azulado. 

Aun así, no se recordaba una marca tan elevada en toda la serie histórica, y con este récord se superan los 42,6 grados centígrados que se había registrado el 20 de julio de 1990, en este caso en la estación de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

El horno infernal en el que se convirtió ayer buena parte de la provincia vino acompañado de este fenómeno meteorológico, muy poco habitual en esta zona geográfica. Es lo que Carlos Otero, de Meteogalicia, define como "polvo del desierto", un fenómeno habitual en las islas Canarias, y que en el día de hoy también podría permanecer en el cielo ourensano. 

Así, buena parte del cielo de la provincia permaneció con una neblina que impidió que llegase a lucir completamente despejado. Esto, indica Otero, "hizo que la radiación del sol no llegase de forma tan directa", lo que pudo restar algunos grados a la temperatura esperada. 


Expectativas cumplidas


La jornada, marcada por el nivel de alerta roja que había decretado la Xunta de Galicia en todo el valle del Miño, "cumpriu coas expectativas marcadas", explica Otero, en cuanto a la sensación térmica, aunque la calima frenó la llegada de los 44 grados centígrados que se contemplaban en algunos de los mapas predictivos. 

Y es que casi todas las localidades del valle del Miño igualaron o rebasaron las máximas de 42 grados centígrados, el límite que pone la situación en alerta roja. 

La temperatura máxima en Galicia fue de nuevo –como el día anterior– para Arbo (Pontevedra), que con 43,5 grados centígrados rebasó también su propia marca histórica. 

En la provincia de Ourense, la ola de calor vivió su mayor intensidad en la ciudad. A los 42,7 grados centígrados registrados en la estación de autobuses, se unieron los 42,5 grados marcados en la otra estación de la capital provincial. 

También entre las más altas estuvo Remuíño (A Arnoia) que llegó hasta los 42 grados, algo menos que en la jornada anterior. Le siguieron Leiro (41,7 grados) y Castrelo de Miño (41,6). En el sur, también se notó la ola de calor, con hasta 40,8 grados en Verín , al igual que en Valdeorras, con hasta 41, 6 grados en Vilamartín. Se dejó notar en todos los puntos de la provincia entre las 17,00 y las 17,30 horas, si bien la histórica marca de la ciudad se registró más tarde, a las 18,40 horas. 

Para la jornada de hoy, "a masa de aire cálido moverase algo cara ao sur", lo que hará que bajen ligeramente las temperaturas, algo que sucederá de forma progresiva en los próximos días. De hecho, la Xunta ha rebajado el nivel de aviso a naranja en el valle del Miño, y amarillo para el resto de la provincia, excluyendo a las zonas de alta montaña del oriente provincial.


Otras consecuencias


La alerta roja dejó otras consecuencias, en este caso en la calidad del aire. La Consellería de Medio Ambiente alertaba ayer de que se había superado el límite de ozono en algunas estaciones del sur de Galicia, lo que atañe a 119 municipios de Ourense, Pontevedra y A Coruña. Este alto nivel de ozono podría afectar a la calidad respiratoria, especialmente de gente con enfermedades relacionadas. 

Además, tras tres jornadas de intenso calor, casi toda  la provincia de Ourense estaba ya ayer en riesgo extremo de incendios forestales, según la Consellería de Medio Rural. Pese a todo, no hubo que lamentar daños personales y los hospitales no detectaron incidentes relacionados con las altas temperaturas.