A Baixa Limia acumula en el último mes la lluvia de todo el año en Madrid

CIFRA HISTÓRICA

Ourense, al límite: ríos desbordados, embalses llenos y lluvias blindadas por la borrasca Leonardo hasta la próxima semana. Además la comarca de A Baixa Limia ha acumulado este mes más lluvia que Madrid en todo el año

Vista de los campos anegados en A Limia, desde la Torre da Pena.
Vista de los campos anegados en A Limia, desde la Torre da Pena. | Martiño Pinal

La comarca de A Baixa Limia acumula una precipitación cercana a los 600 litros por metro cuadrado en el último mes, una cifra histórica que duplica la media anual de lluvias de ciudades como Zaragoza y supera ampliamente la de Madrid. Este volumen de agua, inédito en un periodo tan corto y fiel reflejo de cómo está golpeando el tren de borrascas de 2026 a la provincia, ha provocado la saturación absoluta de los suelos y ha colocado a la red hidrográfica de Ourense en una situación límite. Los modelos meteorológicos descartan una tregua y anuncian precipitaciones hasta el miércoles 11 de febrero.

Sin precedentes recientes

Los datos de las estaciones meteorológicas confirman la magnitud de la anomalía climática. Desde el 1 de enero hasta hoy, municipios como Entrimo, Lobios o Muíños han recogido casi 600 litros por metro cuadrado. Para contextualizar el impacto de este “tren de borrascas”, la cantidad de agua caída en esta zona del sur de Ourense en poco más de un mes equivale a lo que llueve en Zaragoza en dos años completos (317 l/m² de media anual) y supera en un 40% el registro anual de Madrid (436 l/m²). En la ciudad, solo en el último mes, han caído ya 200 litros por metro cuadrado (más de 30 l/m2, solo este lunes), lo que lo coloca como el segundo inicio de año más húmedo de las últimas décadas, solo por detrás del 2001.

A la intensidad de las precipitaciones se suma su persistencia. La provincia cerró enero con lluvias en 24 de sus 31 días -frente a una media histórica de 13 jornadas- y ha iniciado febrero manteniendo la misma tendencia, encadena ya 15 días consecutivos de lluvia, y le esperan, al menos, otros diez. Esta constancia ha impedido el drenaje natural del terreno y el suelo, incapaz de filtrar más agua, la expulsa directamente hacia unos cauces fluviales que ya no admiten más aportes.

Alerta naranja en ríos

La consecuencia directa de este escenario es el estrés hidrológico de la cuenca. La Confederación Hidrográfica elevó ayer el nivel de aviso a naranja en el río Avia a su paso por Ribadavia. La onda de crecida se trasladó al río Miño. A su paso por la ciudad, el nivel del agua alcanzó los cinco metros ayer por la noche, entrando en nivel naranja y anegando infraestructuras termales como A Chavasqueira. También entraron en alerta naranja el río Támega, en la comarca de Monterrei -en rojo en Rabal (Oímbra)-, el Arnoia a su paso por Baños de Molgas y el Limia en Bande, mientras que el resto permanecía en aviso amarillo.

Embalses al límite

La gestión de la avenida se ve dificultada por el estado de los embalses, que han agotado su margen de maniobra para laminar las crecidas. Según los datos del Sistema Automático de Información Hidrológica, la presa de Os Peares, clave para la regulación del Miño antes de llegar a la ciudad, se encontraba al 97,8% de su capacidad. En la cuenca del Sil, el embalse de Santo Estevo presentaba una ocupación del 93,25%.

Ante la imposibilidad técnica de retener los nuevos aportes de agua que llegan desde las cabeceras de montaña, las hidroeléctricas han incrementado los caudales de salida por seguridad. El embalse de Velle, situado aguas arriba de la ciudad, estaba desaguando 1.060 metros cúbicos por segundo, volumen que mantiene el río en niveles máximos.

Lluvia hasta el día 11

Lejos de remitir, la inestabilidad atmosférica se recrudecerá en las próximas horas. La Agencia Estatal de Meteorología ha emitido un aviso especial advirtiendo de la llegada de una nueva borrasca de alto impacto, de nombre Leonardo, que afectará a la comunidad desde la noche de este martes. El sistema se mantendrá estacionario al noroeste de Galicia, enviando frentes activos cargados de humedad tropical. El organismo alerta de un “significativo impacto hidrológico” y advierte del riesgo de deslizamientos de tierra en laderas inestables.

A corto plazo, la jornada más adversa será el jueves. MeteoGalicia pronostica para ese día la entrada de aire frío en altura que provocará chubascos tormentosos, acompañados de granizo y aparato eléctrico durante la tarde. La cota de nieve, que hoy oscilará sobre los 900-1.000 metros, subirá posteriormente favoreciendo el deshielo y aportando más caudal a los ríos. A medio plazo, los modelos no muestran cambios: la probabilidad de precipitación se mantiene en el 90% hasta el 11 de febrero.

Contenido patrocinado

stats