El Bicomún como nueva categoría de protección

Los ourensanos pusieron nota al estado de sus bienes de patrimonio y a su conocimiento. El Castro de Oira resultó uno de los menos conocidos, y el Barbaña y el Montealegre, los peores conservados.

El Bicomún como nueva categoría de protección

Qué tienen en común el Castro de Oira, el río Barbaña, la Coral da Ruada,la estación del tren de A Ponte, la cárcel de Progreso, la Casa Taboada o el Montealegre? Todos son bienes: patrimoniales, naturales e intangibles y todos forman parte del proyecto "Coñeces Bicomún?" que ayer estrenó el espacio expositivo de Magma Espacio, la primera área dedicada al coworking del centro de Ourense.

Martiño Xosé Vázquez, de la cooperativa Xeitura, es el responsable de esta iniciativa, que ya tuvo su inicio en la sala Alterarte del Campus. "Lo que pretendemos es jugar con el término mezcla de las palabras BIC (Bien de Interés Cultural) y Procomún, definido como aquellos bienes que pertenecen a todos. Así surge Bicomún, que como suma de ambos conceptos resulta una nueva categoría de protección".

La exposición surge de un proyecto que ya se llevó a cabo durante el verano y otoño, en el que los ourensanos, con unas pegatinas de colores fueron etiquetando once bienes diferentes, según su grado de conocimiento y la consideración de rehabilitación necesaria.

"Toda esa información la fuimos recogiendo para recopilarla y llevar a cabo un diagnóstico de esos bienes que incluimos. Ahora con esta muestra que hemos abierto empezaremos una nueva fase", explica Martiño Xosé.

"Una de las cosas que nos llamó la atención fue, por ejemplo, el desconocimiento de la gente del castro de Oira frente al de Santomé o la consideración de mala conservación del Montealegre, a pesar del dinero invertido en ese espacio", subraya Martiño Xosé.

La exposición comenzó con una charla de María Masaguer, de la Asociación Cultural Niquelarte, quien presentó el concepto de BiComún, y finalizó con las conclusiones de estos trabajos llevados a cabo en verano y otoño, de la mano de Martiño Xosé Vázquez Mato, de la cooperativa Xeitura, y de Cristina Fernández.

"Entre los bienes que planteamos también estaban O Rianxo, los antiguos nombres de las calles y la casa de Taboada en Progreso o el "Cronicón" del siglo V, un incunable. Los peores valorados fueron Montealagre y el Barbaña".