ENTROIDO EN OURENSE

En Compadres, las niñas al mando

Los escolares de la ciudad, sacaron sus muñecos artesanales para protagonizar una inofensiva batalla campal.Una simbólica lucha de sexos, en la que los niños debían arrebatar y destruir los compadres de las niñas. 

En Compadres, las niñas al mando

La Praza Maior era el atisbo perfecto de que la ciudad ya está puesta en armonía con el Entroido. En el Xoves de Compadres, la inclinada explanada recibía a media mañana a unas peculiares milicias conformadas por 170 alumnos de Primaria de los colegios CEIP Mestre Vide, CEIP Manuel Sueiro, CEIP As Mercedes y CPR San José. Fieles a la tradición, se dieron cita para escenificar la tradicional guerra de sexos y cambio de roles que conlleva el Día de Compadres.

Los escolares sacaron a la calle los muñecos realizados con periódicos y cartones que llevaban días aprendiendo a confeccionar en los talleres organizados por el Concello en los colegios. Los de las niñas representaban propiamente a los compadres al evocar la figura masculina y tratar de ridiculizarla. Los muñecos lucieron vestimentas de papel de seda de colores, unos llevaban corbata y otros se habían dejado bigote a juego con sus melenas lanudas. 

Al grito de "¡3,2,1... a por los compadres!" dio comienzo la inofensiva "batalla campal". Las niñas corrieron con sus compadres en mano y la misión de proteger a estos muñecos de los niños. Mientras, ellos se apresuraron tras ellas, dispuestos a no dejar ni un sólo compadre en pie, logrando arrebatárselos y despedazarlos para terminar con ellos en alto. Entre todo este caos surgió el orden y la inversión de sexos. Cuando el asalto finalizó, los coloridos restos de los materiales de papelería invadían el suelo de la Praza Maior y sólo un puñado de afortunadas mantenían a sus compadres a salvo.

Los compadres tampoco escaparon a la argucia de algunas niñas que supieron esconder a buen recaudo, entre el mobiliario de la plaza, a su muñeco para sacarlo a relucir una vez que el peligro hubiese pasado. Lo que algunos llamaron trampa, otros denominaron ingenio. Pero, lo que está claro es que en el Entroido, las triquiñuelas están servidas.