Se cumplen 50 años de la graduación de las primeras enfermeras de Ourense

ESCUELA DE LA RESIDENCIA SANITARIA DE OURENSE Y A LONIA

"Nos costó mucho trabajo ser enfermeras reconocidas", afirman. Ourense acoge esta semana dos homenajes por el 50 aniversario de la graduación de las primeras enfermeras que estudiaron en la Escuela de la Residencia Sanitaria de Ourense y A Lonia.

Publicado: 06 jun 2024 - 07:38 Actualizado: 07 jun 2024 - 12:16
Las enfermeras Celia Losada, de la Escuela Residencial, y Clara Rivero del hospital provincial A Lonia.
Las enfermeras Celia Losada, de la Escuela Residencial, y Clara Rivero del hospital provincial A Lonia.

La primera promoción de enfermeras de Ourense cumple 50 años desde su graduación en 1974 y, para ello, Ourense acoge dos actos esta semana para homenajear a estas pioneras de la profesión en la provincia. Concretamente, ayer fue el acto para las primeras graduadas en la Escuela de la Residencia Sanitaria en el Liceo de Ourense y, el sábado, habrá un acto para las que estudiaron en el antiguo Hospital Provincial A Lonia.

Celia Losada fue estudiante de la Escuela Residencial Nuestra Señora del Cristal y Clara Rivero estudió en A Lonia. Ambas intercambian recuerdos con una sonrisa de los tiempos en los que empezaron enfermería y los cambios que hubo en estas décadas. “Cuando empezamos, la enfermería no estaba reconocida como una diplomatura y se nos conocía como estudiantes de A.T.S. Como no había enfermeras aún, nuestra formación la hacíamos con los médicos”, recuerdan.

“Durante estos 50 años ha cambiado mucho la sanidad y la profesión de enfermería. Empezamos atendiendo en instalaciones que parecían de la guerra y nos trataban, al principio, como ayudantes del médico. Nosotras fuimos cambiando todo eso hasta lo que se conoce ahora”, explica Losada. A pesar de todos los avances que consiguieron, estas enfermeras expresan que la profesión “tiene aún mucho por lo que luchar” y ponen ejemplos como “el reconocimiento de las especialidades y las investigaciones que realizamos”.

Primera promoción de A Lonia.
Primera promoción de A Lonia.

Comienzo y gran cambio

“En la Escuela de la Residencia Sanitaria comenzamos siendo 15 alumnas A.T.S. y, algunas íbamos a comer a casa, otras dormían allí, pero realmente hacíamos vida en la escuela”, cuenta Losada. Rivero, por su parte, expresa que ellas eran “40 estudiantes y, como no había enfermeras, desde un principio ya teníamos contacto con los pacientes. Era una formación muy práctica”. Según estas primeras graduadas, su formación dependía de los médicos y, de hecho, sus exámenes los realizaban en la Facultad de Medicina de Santiago de Compostela. “Teníamos la misma formación que un médico, pero sin tener un reconocimiento como diplomadas”, relata Rivero. Todo cambió a partir de los años 80. “Fue muy difícil el cambio, ya que no nos convalidaron la formación que teníamos y teníamos que realizar unos exámenes muy complicados. Sin embargo, gracias a esta lucha ya se nos comenzó a dar nuestro lugar”, explica Losada.

Homenaje de la Escuela de la Residencia Sanitaria de Enfermería celebrado ayer en el Liceo (Miguel Ángel).
Homenaje de la Escuela de la Residencia Sanitaria de Enfermería celebrado ayer en el Liceo (Miguel Ángel).

Valoradas en el extranjero

“Nuestra formación era muy potente y, a día de hoy, sigue teniendo el mejor reconocimiento de calidad europea. Por esto mismo, y por las condiciones laborales que se dan en otros países, muchas de nuestras compañeras se marcharon al extranjero e hicieron vida allí”, destaca Losada. Para ella, otro hito relevante es que comenzaran a diseñarse las especialidades para la profesión: “Esto fue muy importante. Se necesitaban (y se necesitan) enfermeras especializadas. Yo mi vida la dediqué a especializarme en cirugía”. Precisamente, Rivero ante esta afirmación opina, que estos avances “fueron muy significativos”. Sin embargo, apunta que “las especialidades están muy poco valoradas a efectos prácticos. De nada vale especializarte y que luego te manden trabajar donde más se necesita”.

Primeras enfermeras de la Escuela de la Residencia Sanitaria.
Primeras enfermeras de la Escuela de la Residencia Sanitaria.

Para ellas, a pesar de haber avanzado tanto la profesión, “aún queda mucho por luchar”. Entre su listado destacaron “el reconocimiento de la investigación en la enfermería y en las especialidades EIR (Enfermera Interno Residente). “Es necesario que los perfiles de enfermeras que realizan investigación sean reconocidos. Sin esto, nuestro trabajo será en vano y el reconocimiento se lo llevan después otros. Es muy injusto”, lamenta Losada.

A pesar de los grandes retos de su experiencia profesional, Losada y Rivero reconocen que fueron “unas privilegiadas” por las circunstancias en las que se desarrolló su profesión. “Como no había enfermeras, al día siguiente de graduarnos nos pusimos a trabajar. Algo que es muy diferente ahora”.

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