OURENSE NO TEMPO

Luis Pumar “el Pispa"

Hoy en Ourense se puede considerar desaparecido el oficio de limpiabotas, así como unos cuantos más de los considerados tradicionales. Una pena, pero el progreso es lo que tiene

Antiguo Bar Tunel en Galerías Centrales, la barra estaba aproximadamente donde hoy están as escaleras que salen a Concordia
Antiguo Bar Tunel en Galerías Centrales, la barra estaba aproximadamente donde hoy están as escaleras que salen a Concordia
Luis Pumar “el Pispa"

Hoy en Ourense se puede considerar desaparecido el oficio de limpiabotas, así como unos cuantos más de los considerados tradicionales. Una pena, pero el progreso es lo que tiene.

En buena lógica no considero factible su resurgimiento, a pesar de que me consta que algunos aún sobreviven en nuestra España (en Madrid creo recordar que en una de las entradas del Jardín de Serrano presta sus servicios un ‘limpia’; y en algún bar del viejo Madrid he visto alguno en ocasiones, supongo que alguno más andará por ahí, pero sus cajones ya se pueden considerar objetos de museo.

En nuestra Auria hemos tenido unos cuantos que por méritos propios han alcanzado el grado de casi “celebridades”. “El Charleston” ya visitó el blog hace un tiempo; de Diéguez y “el Berdellón” estoy buscando información entre mis viejos amigos; de “el Ruso” ya anda una fotografía por el blog en su faceta de afilador´, y del bueno de Danielito unos amigos me dicen que se dedicaba al oficio, y otros me dicen que aunque estaba a diario por la plaza Mayor sus limitaciones físicas no le permitían ni siquiera hacer ese trabajo (cuando consiga consensuar los datos de mis informantes aprovecharé para enseñaros una fotografía que conseguí de este entrañable ourensano) . Hoy, aunque no tengo ninguna fotografía suya (por más que la he buscado…), quiero recordar a uno de los mas celebres ‘limpias’ que tuvimos por aquí, os hablo de Luis Pumar "el Pispa".

"El Pispa" fue uno de aquellos ourensanos que desde muy joven no tuvo más remedio que trabajar para ayudar en casa y salir adelante. Así fue como comenzó su vida laboral; de maletero en la administración de Perille, recoger las maletas del coche "de punto", en la entrada de la administración en el Paseo y llevarla al maletero, o descargar mercancía de un carro y subirla al techo del autobús eran sus atribuciones y con diligencia las realizaba.

Quiso la desgracia que un día, nadie recuerda cómo, "el Pispa" se cayera desde lo alto del autobús, con tan mala suerte que sus heridas lo dejaron inválido. Por su oficio no tenía ningún tipo de seguro ni cobertura social (que así eran las cosas, por favor no entremos en comparaciones) con lo cual su futuro se dibujaba muy negro. Su carácter afable, su espíritu de trabajo, y posiblemente también el que se hubiera casado con una mujer que gozaba también de muy buena fama -María Fernández, cocinera del doctor Mosquera-, facilitaron que un industrial de la ciudad le regalara un puesto de limpiabotas, licencia e instrumental. Se comenta que fue el propio Perille, pero no he podido confirmarlo; hoy nos parecería poca cosa, pero de aquellas seguro que supuso un buen respiro para el amigo Luis.

La desgracia no consiguió cambiar su ánimo, y "Pispa" continuó siendo un hombre jovial y servicial, muy querido sobre todo por los jóvenes de la zona de Verín y la Limia. Cuentan que era habitual que le enviaran recado para que cogiera billete de tren hacia Madrid u otro destino:

-Pispa se va mi hijo a Madrid, cógele un billete y ya te lo pago yo después.

-¿De primera?

-Venga vale…

El truco de "Pispa" era que conociendo a los infantes, el billete lo cogía de tercera y la diferencia se la daba en efectivo al chico, quien se lo agradecía de todo corazón; aunque lo mejor vino después, cuando esos mocetones agradecidos pasados los años se convirtieron en abogados, doctores, ingenieros, empresarios o “vagonetas”, que de todo hubo, pero todos agradecidos al amigo "Pispa". Con esas amistades cuentan que una recomendación del "Pispa", tenía más valor que la de algún alcalde de aquellos tiempos. ¡Un buen tipo!

Me guardo algunas anécdotas para el día que encuentre una fotografía suya y os lo pueda presentar.

A falta de foto de Luis, os enseño estas dos que muestran su lugar de trabajo, la de arriba ya la conocéis porque lleva tiempo en el blog, me la prestó Guillermo Álvarez con intermediación de mi buen amigo Lisardo Mazaira , y la de abajo, una autentica joya, me la presta uno de nuestros mejores y más prolíficos escritores, Francisco Xose Fernández Naval "Chisco", quien me ha prometido una colaboración tan pronto le sea posible. La mayoría de los datos me los ha facilitado este verano mi amigo Paco Saa. A todos muchísimas gracias.