DEMOGRAFÍA

Miles de casas en venta, una nueva amenaza a la recuperación del rural

Miles de casas en venta, una nueva amenaza a la recuperación del rural

La comarca de la Baixa Limia es una de las que muestra unos síntomas más preocupantes en la provincia de Ourense.
La comarca de la Baixa Limia es una de las que muestra unos síntomas más preocupantes en la provincia de Ourense.
Miles de casas en venta, una nueva amenaza a la recuperación del rural

A nadie se le escapa que Ourense tiene un serio problema con la despoblación y el envejecimiento, especialmente evidente en el rural, inmerso en una encarnizada lucha que pone a 24 concellos en riesgo de extinción, según los criterios que fija la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y que se enfrentan a una nueva amenaza detectada por la Federación Galega de Empresas Inmobiliarias (Fegein), que indica que en prácticamente la totalidad de concellos ourensanos (a excepción de la comarca de Ourense y las villas) se ha disparado las ofertas de venta de casas, unas 3.000 con un precio medio por metro cuadrado de 250 euros.

Según la información de las inmobiliarias, la propiedad más cara en comercialización en estos momentos se sitúa en el Concello de San Cibrao, en Ponte Noalla, con un precio de casi cuatro millones, mientras que entre las más baratas, hay alguna en Toén, en As Airas, por unos 5.000 euros.

"Hay miles de propiedades, la mayoría de ellas en estado semirruinoso y por un precio medio de 18.000 euros", explica el presidente de Fegein, Benito Iglesias, que apunta algunas claves de este fenómeno: "Cada vez hay más pueblos vacíos, con un despoblamiento enorme porque a la salida de mucha gente hacia las zonas urbanas se suma también que los hijos y nietos de aquellos que emigraron en su momento ya no regresan a la provincia como sí lo hacían los ourensanos de nacimiento, han perdido arraigo y eso agrava la situación".


Síntomas


En este sentido, según los datos que manejan los institutos estadísticos y Fegein, el problema aumenta en comarcas como la Baixa Limia o Celanova, con una media de edad más elevada y concellos que suman núcleos de población sin habitantes o en los que apenas se cuenta un puñado. "Están más cerca de desaparecer que de tener futuro", augura Benito Iglesias. En estos momentos, hay 1.158 localidades que tienen menos de 10 habitantes. Otros puntos de la provincia como Terra de Caldelas también son especialmente sensibles, como prueba Castro Caldelas, con 22 núcleos ya sin vecinos.

Este fenómeno de incremento de ofertas de propiedades inmobiliarias en el rural acentúa una tendencia que se viene notando desde hace años, el problema de las viviendas vacías, un ranking en el que Ourense está a la cabeza del Estado, con aproximadamente el 22,7% de su parque sin ocupantes, "un porcentaje que en el 2020 estará por encima del 30%", según las estimaciones de Fegein.

"Es un bucle, porque si la gente no se asienta, las explotaciones o comercio tradicional bajan la persiana y no hay actividad económica ni posibilidades", explica Iglesias.


Tendencia


Con un número de viviendas vacías que se sitúa ya en las 60.200, la gran mayoría se encuentran, por su tamaño, en el Concello de Ourense, aunque la tendencia aquí es a la baja, situándose en el entorno de las 13.000, un comportamiento similar al del resto de urbes de Galicia.

Sin embargo, en los pequeños concellos de la provincia la situación es radicalmente distinta. Por tramos de población, los municipios de menos de 2.000 habitantes suman más de 15.500 viviendas vacías, mientras que las localidades de entre 2.000 y 5.000 vecinos anotan unas 11.500, aseguran las inmobiliarias.

Por todo ello, tal y como hacen los diferentes expertos en materia demográfica, Fegein lanza un SOS para dar un vuelco a la situación. "Necesitamos planes de choque económicos que fomenten el empleo de calidad y estable como revulsivo, solo así conseguiremos fijar población en nuestro rural y poner remedio al abandono de inmuebles, algo que pasa por algutinar y focalizar los servicios. De no hacerlo así, el desierto demográfico estará más que asegurado", advierte Benito Iglesias.