DEMOGRAFÍA

La inmigración suaviza en Ourense la peor cifra de natalidad de la historia

El aumento del 36% en las llegadas desde el extranjero hace que la caída poblacional sea la menor desde 2012

Ourensanos caminan por la rúa do Paseo el pasado fin de semana.
Ourensanos caminan por la rúa do Paseo el pasado fin de semana.
La inmigración suaviza en Ourense la peor cifra de natalidad de la historia

Ourense se volvió a dejar un buen puñado de residentes durante el año pasado, en concreto 2.190, una cantidad que, sin embargo, es la más baja de los últimos seis ejercicios y que confirma la tendencia iniciada en 2016, cuando por primera vez el saldo migratorio con el extranjero volvió a ser positivo después de mucho tiempo, una forma de mitigar que la natalidad se haya situado en mínimos históricos, como reflejaba este periódico el fin de semana, al registrarse únicamente 1.694 alumbramientos y un saldo vegetativo de -2.993, el más bajo desde que hay registros en el Instituto Nacional de Estadística.

A 1 de enero de 2018, según el INE, la provincia de Ourense contaba con 309.372 habitantes, que hubieran sido muchos menos si la inmigración desde el extranjero no hubiese crecido un 36% en relación a las cifras de 2016, pasando de las 2.020 a los 2.751 asentamientos, de los que alrededor de los 1.500 tenían una nacionalidad extranjera, mientras que el resto se correspondió con españoles que retornaron.

El crecimiento de la inmigración exterior permitió obtener por segundo año consecutivo tras la crisis un saldo positivo (1.321), dado que los habitantes de la provincia que hicieron la maleta para salir al extranjero ascendieron a 1.430.

Por tramos de edad, el saldo migratorio exterior es positivo en todas las franjas salvo en los mayores de 90 años. Se ganaron, por ejemplo, cerca de 200 jóvenes entre los 10 y los 24 años, destacando también el incremento en la franja justo posterior a la jubilación, de 123 personas.

Respecto al lugar de procedencia, destacan los más de 600 sudamericanos que se instalaron en Ourense, de los que la mayoría (más de 400) son venezolanos, confirmando así la tendencia que se atisbaba por la crisis que vive su país. Entre los europeos, más de 200 portugueses fijaron su residencia, mientras que de los africanos, Marruecos (45) es el país que más aportó.


Movimientos internos


Lo que también ofrece cierto síntoma de mejora, aunque todavía reportando una pérdida considerable de habitantes para Ourense, son las migraciones interprovinciales dentro de España. Durante el año pasado, se fueron de la provincia a otros puntos del Estado 3.523 personas, mientras que hicieron el recorrido a la inversa 3.022.

Sin embargo, sí es preocupante el análisis por tramos de edad. En el 2017, el saldo migratorio interno entre los 20 y los 39 años fue de medio millar de personas menos, mientras que la población por el fenómeno migratorio aumentó entre los 50 y los 69 años más de 160 personas.

Los principales destinos de los ourensanos en 2017 fueron Pontevedra (688) y A Coruña (402), mientras que también tuvo atracción la Comunidad de Madrid (309), Lugo (267) y Barcelona (259).

Mientras, el principal origen de aquellos que hicieron las maletas para fijar su vivienda en Ourense fue también Pontevedra, con algo más de 900 casos, con A Coruña (540) y Madrid (455) a continuación. 


Galicia sigue perdiendo habitantes y España vuelve a crecer


Galicia cerró el año 2017 con 6.838 residentes menos, un 0,25% de descenso, y fija su población, a 1 de enero de 2018, en 2.703.290 personas, frente a los 2.710.129 residentes registrados el 1 de enero de 2017, según los datos hechos públicos ayer  por el Instituto Nacional de Estadística.

Así, la Comunidad gallega suma su séptimo año consecutivo con tasas de crecimiento poblacional negativas, aunque la pérdida de población se suaviza con respecto a 2016, año en que perdió un 0,36% de residentes. No obstante, Galicia sigue estando a la cabeza de España en cuanto a saldo vegetativo negativo (la diferencia entre nacimientos y fallecimientos), que se sitúa en -13.522.

Con respecto a las migraciones, Galicia presenta un saldo migratorio con el extranjero positivo, y en 2017 se confirmó que 6.981 personas de fuera de España se instalaron en la comunidad.

No obstante, el saldo migratorio interior (con el resto de comunidades autónomas) es negativo, ya que 212 personas se trasladaron desde Galicia a otras regiones españolas.

Por otra parte, la población residente en España creció en el año 2017 por segundo año consecutivo y se situó en 46,6 millones de habitantes a fecha 1 de enero de 2018, según el INE, que refleja un aumento de la inmigración en un 28,4% respecto al año anterior. El incremento poblacional durante 2017 se debió al saldo migratorio positivo de 164.604 personas que compensa el saldo vegetativo negativo de 31.245 personas.