EN OURENSE

Los rumanos se unen: "Podemos aportar a Ourense con nuestro trabajo y dedicación"

Quieren eliminar la imagen negativa que pesa sobre su pueblo y visibilizar quiénes son y lo que pueden aportar. Por eso, ciudadanos de ese país en Ourense han creado Akana Romanes, una asociación para su integración

Representantes de los rumanos ourensanos. (XESÚS FARIÑAS)
Representantes de los rumanos ourensanos. (XESÚS FARIÑAS)
Los rumanos se unen: "Podemos aportar a Ourense con nuestro trabajo y dedicación"

La comunidad rumana en la ciudad ha puesto en marcha una iniciativa en forma de asociación para aglutinar a los 1.282 inmigrantes (623 hombres y 659 mujeres) procedentes de este país europeo que a día de hoy, según los datos del Instituto Nacional de Estadística, viven en la provincia. Puiu Costache, de 30 años recién cumplidos, es el presidente de la asociación Akana Romanes (Ahora Rumanos), cuyo objetivo principal es "cambiar la percepción que se tiene de la población rumana en Ourense", señala, aunque reconoce que "hay personas de nuestro país que han cometido sus errores". En todo caso, la idea de la asociación surge con un espíritu "constructivo" y el fin de demostrar "que podemos aportar a esta sociedad ourensana con nuestro trabajo y aportación".

Su padre, Jorge Costache, de 55 años, vino a Ourense "hace nueve años, con toda la familia, nueve personas, en busca de un trabajo". Lo encontró en la agricultura, tras 20 años trabajando en la construcción en su país de origen, pero le duró poco; ahora se mantiene con la paga "de 500 euros de la Risga", y no se queja, "en Rumanía la ayuda social es de 20 euros al mes".

Stelian Gabriel Zanfir, de 26 años, lleva también nueve en Ourense, de ellos "cuatro o cinco trabajando en el sector de la hostelería", según explica; actualmente está empleado como camarero en una cafetería. Reconoce los problemas "que padecemos por la actitud de unos pocos" y cuenta que "más de una vez he ido con un amigo o familiar a una entrevista de trabajo y todo iba bien hasta que se le decía al empleador que eras rumano". Es algo que espera que "cambie".

También lo espera Ciprian Gheorghe, de 22 años y que lleva 13 en Ourense. "Estudié aquí, en Toén, y formé parte del equipo de fútbol de Santa Cruz de Arrabaldo, en lo que me volqué", explica. Ahora tiene mujer e hijo y "busco trabajo, la cosa no está fácil". Supone que la creación de esta asociación ayudará a cambiar la imagen que tiene la sociedad de nosotros".  "Yo viví en Inglaterra y allí daba lo mismo si eras negro o rumano", señala Zanfir.