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INVERSIÓN DE 50.000 EUROS

Manzaneda intenta rescatar su muralla medieval de la ruina

El Concello y Patrimonio trabajan en la recuperación de dos tramos del Bien de Interés Cultural

Manzaneda intenta rescatar su muralla medieval de la ruina

Una inversión de menos de 50.000 euros permitirá limpiar y consolidar un tramo de 150 metros de la muralla de Manzaneda. El Concello envió una memoria de la actuación a la Consellería de Presidencia, Administracións Públicas e Xustiza para incorporar la actuación en la línea de subvenciones abiertas para los espacios públicos. Según explicó el alcalde de Anova, David Rodríguez Estévez, el programa financia hasta el 80 % de la inversión total.

No es la única iniciativa desarrollada para recuperar la muralla medieval. La Dirección Xeral de Patrimonio Cultural también trabaja para recuperar la construcción, aunque lo hace en otro tramo: el de la denominada Porta Falsa, que se derrumbó hace cuatro años, permaneciendo abandonado desde entonces, a pesar de las protestas del Concello.

La memoria que maneja el Concello fue redactada por el arquitecto técnico Luis Álvarez González y persigue recuperar el tramo de muralla comprendido entre la Porta da Vila y la Casa Consistorial. El proyecto incluye limpieza y consolidación de la construcción en un intento de frenar su deterioro. La iniciativa va más allá de esta actuación, pues también busca acercar la historia a vecinos y turistas. Para lograrlo, el trabajo incluye la construcción de un punto de interpretación histórica de la muralla.

La construcción posiblemente data del siglo XII, aunque las referencias más antiguas hay que buscarlas en el XIII. Con un grosor de cinco metros en la parte inferior y de 2.5 en la superior, aun conserva 150 de los 450 metros que tuvo originalmente. La memoria recoge este último dato y también explica que el Ministerio de Educación y Ciencia la declaró Bien de Interés Cultural (BIC) el 22 de abril de 1949. En la actualidad, tiene varias zonas en estado ruinoso. El abandono del que fue objeto posibilitó la construcción de casas y cuadras, estas últimas en desuso, acopladas a la fachada interior. A su vez, la cara exterior permanece oculta bajo una densa vegetación.

La limpieza del ramaje que impide contemplar la muralla es uno de los trabajos que pretende acometer el Concello. El proyecto incluye construir un piso de losas de granito y una nueva iluminación.

Uno de los ejes sobre los que gira la apuesta turística local es el patrimonio histórico y de ahí el interés por rescatar del actual estado de abandono esta muralla medieval.