VALDEORRAS

Los propietarios del castillo de Arnado lo ponen en venta

La construcción de finales del XIX, la capilla y los prados que llevan al Sil valen 600.000 euros

Fachada del castillo de Arnado, en Vilamartín de Valdeorras.
Fachada del castillo de Arnado, en Vilamartín de Valdeorras.
Los propietarios del castillo de Arnado lo ponen en venta

La familia propietaria del castillo de Arnado (Vilamartín de Valdeorras) colocó el cartel de "se vende". Lo confirmó ayer su dueño: Pedro Iglesias Naya, quien baraja la cantidad de 600.000 euros para empezar a hablar de una operación por la cual una pieza emblemática del patrimonio de Valdeorras cambiaría de manos. La suma da derecho a una construcción de piedra que su promotor, Pedro Sanjurjo Flórez, comenzó en la última década del siglo XIX y que fue interrumpida a su muerte, con la estructura ya rematada. En el mismo lote también entran la capilla familiar y las tres hectáreas de prados comprendidas entre las fachadas y el río Sil, con su hilera de viejos cedros del Canadá.

El diputado a Cortes y magistrado de la Audiencia, Pedro Sanjurjo, inició la construcción por puro romanticismo. "Cuando yo tenía 10 años, la condesa me dijo que el conde era muy romántico y que construyó el castillo para ella", explicó Pedro Iglesias. Más adelante, la familia de los actuales dueños se lo compraron a la viuda, si bien tuvieron que esperar unos años para hacer uso de la adquisición. La operación fue cerrada con la condición de que Pilar Agudín Bolívar seguiría con ella hasta el día de su muerte. Falleció con 105 años.

De la venta del castillo de Arnado se habla desde hace años. Sin embargo, su propietario confiesa que hasta ahora nunca "fue en serio". Comentó que el fallecido Manuel Candal Candal intentó comprarlo con ayuda de la Deputación Provincial para usarlo como geriátrico. Sí hubo algún contacto, pero no llegó a fructificar. No fue el único que mostró interés por hacerse con la construcción, también hubo particulares que, por curiosidad o interés, preguntaron por las condiciones, pero sin ir más allá.

El alcalde de Vilamartín, Enrique Álvarez Barreiro, planteó la posibilidad de organizar visitas, pues son muchos los viajeros que se desplazan hasta la aldea para verlo, aún cerrado. "Para nosotros es emblemático. Con el techo de pizarra, tiene los paramentos en perfectas condiciones", dijo el regidor.

Iglesias: "La familia quiere que venda"

El propietario del castillo de Arnado, Pedro Iglesias, explicó las razones que le llevaron a plantear en serio la venta del inmueble: "Mi hermano murió y la familia quiere que venda. Yo también, porque, ¿para qué lo quiero? Ahora, voy más en serio". Su venta le permitirá olvidarse de los gastos de mantenimiento que exige conservar una pieza incluida en la declaración genérica del Patrimonio Español.