HIDROGRAFÍA

A Rúa y Petín apuran una solución para lograr agua

Los alcaldes solicitarán el apoyo de la Confederación Hidrográfica

Embalse de San Martiño, situado en el concello de A Rúa.
Embalse de San Martiño, situado en el concello de A Rúa.
A Rúa y Petín apuran una solución para lograr agua

 Los alcaldes de Petín y A Rúa, Miguel Bautista Carballo y Luis Fernández Gudiña, se reunirán el lunes con el presidente de la Confederación Hidrográfica do Miño-Sil, Francisco Marín Muñoz. La cita fue solicitada con carácter de urgencia al objeto de buscar soluciones para abastecer de agua potable a las dos poblaciones durante el verano.

Los dos concellos conforman la Mancomunidade de Augas de A Rúa-Petín, que actualmente preside el regidor petinés. Miguel Bautista explicó que la cita fue solicitada a raíz de los problemas surgidos con Iberdrola para instalar una captación provisional en el embalse petinés de San Fiz. La empresa precisa del visto bueno de su departamento de patrimonio para permitir la instalación del sistema de bombeo.

El alcalde de Petín explicó que esta opción, a pesar del escollo surgido, es la más factible. "A outra solución é a do camión cisterna", explicó.

Las gestiones iniciadas tienen carácter preventivo, pues, como recordó el presidente de la Mancomunidade, aún podría llover. Pese a ello, todo parece indicar que la sequía de este verano será severa, por lo que urge la adopción de medidas. "Temos que tomar unha decisión o martes, como moi tarde", añadió Miguel Bautista. El alcalde explicó que la instalación de las bombas no tardará menos de dos semanas y resaltó el encarecimiento que conllevan instalar la captación provisional y el bombeo.

A Rúa está preparada para bombear agua del embalse rues de San Martiño, lo que no evitaría los problemas para abastecer a las viviendas nuevas, construidas en zonas altas, sobre todo en un mes en el que el consumo aumenta debido a la llegada de visitantes y a las fiestas de agosto. "Se trataría de facer chegar a auga", explicó el alcalde: Luis Fernández. Como medida de "sensibilización", el Concello cortó el agua de las fuentes.