VALDEORRAS

Usuarios de la carretera de San Fiz piden que se instalen los quitamiedos

El vial donde se mató el lunes una ruesa iba a ser asfaltado, dice el alcalde

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Usuarios de la carretera de San Fiz piden que se instalen los quitamiedos

Los usuarios de la carretera de San Fiz (A Veiga), donde este lunes ocurrió el accidente en el que perdió la vida una vecina de A Rúa de 43 años, Carmen Gudiña Casares, llevan años reclamando su arreglo, según aseguraron. Piden al Concello, a quien pertenece la infraestructura, que la asfalte para eliminar sus muchos baches y, sobre todo, que coloque quitamiedos o vallas de protección. "Levamos reclamando os quitamedos desde fai dous anos. É unha vergonza. Ten que morrer unha persoa para que se tomen medidas", comentó Jesús Benéitez, vecino de San Fiz, quien considera que el Concello tiene abandonado al pueblo.

No es la primera vez que un vehículo se precipita al embalse, provocando la muerte de un ocupante, en la estrecha y revirada carretera que comunica San Fiz con Petín, en las inmediaciones de la presa de Santoalla, en el río Xares. En 1969 cayó otro coche a sus aguas y también perdió la vida una persona, según recordó el vecino.

El enfado de este vecino de San Fiz es general entre los usuarios de la carretera. Alfonso Vega, también vecino de la aldea de A Veiga, tampoco puso reparos en criticar la ausencia de medidas de seguridad en la carretera. "É lamentable como está a estrada. Cunha valla ao mellor se salvaba", comentó.

Los vecinos dirigen sus críticas contra el Concello, pues recuerdan que las arcas municipales ingresan periódicamente la cantidad que entrega Iberdrola en concepto de tasa por el embalse. Afirman que esta suma podría ser destinada a mejorar la carretera que lo bordea, restando peligro a unos precipicios que superan los 100 metros de altura.

El alcalde de A Veiga, Edesio Yáñez, lamentó ayer el fallecimiento de la vecina de A Rúa accidentada. "Dame moita pena", afirmó. También dijo que el Concello ya tenía proyectado asfaltar la carretera en la que ocurrió el accidente, una mejora que será ejecutada en las próximas semanas, según explicó. "Vaise a asfaltar a finais de setembro, mais non é de agora. Xa estaba proxectado", aseguró el regidor.

Más difícil se presenta la colocación de quitamiedos, según dijo. "Imos facer un esforzo para poñer os quitamedos, mais temos moitas carreteras que están nas mesmas condicións", dijo el alcalde. A modo de ejemplo, se refirió a las que comunican los pueblos de Valdín y Corzos, o la que enlaza Xares con Seonae. "Hai un montón delas", aseguró y añadió que este tipo de carreteras, estrechas y que bordean grandes precipicios, no son exclusivas de A Veiga, sino que también pueden encontrarse en otros concellos de zonas montañosas.

En todo caso, la gran cantidad de kilómetros que abarcan las carreteras de A Veiga suponen un serio problema. "Se pos un quitamedos nunha estrada tes que poñerllo a todas e temos moitos tramos perigosos. É difícil. Vivimos onde vivimos", explicó Edesio Yáñez.

El alcalde insistió en las muchas necesidades que tienen las carreteras de A Veiga. El Concello que gobierna, con 290 metros cuadrados de superficie, es el más extenso de la provincia. Este gran tamaño se traduce en un buen número de viales cuyo mantenimiento requiere de una inversión que las arcas municipales tienen difícil asumir, pues según explicó el alcalde. "A Veiga non é un concello rico".