VERANO

Para desestresarse, O Invernadoiro

El parque de O Invernadoiro ha sido el escenario elegido por los seguidores de la corriente japonesa Shinrin Yoku, o lo que es lo mismo, un simple baño de naturaleza

La imagen corresponde a una de als salidas dentro del parque natural de O Invernadoiro, uno de los lugares de obligada visita para la práctica de Shinrin Yoku.
La imagen corresponde a una de als salidas dentro del parque natural de O Invernadoiro, uno de los lugares de obligada visita para la práctica de Shinrin Yoku.
Para desestresarse, O Invernadoiro

Querido lector, las estadísticas le sitúan en las primeras horas del día, quizás apurando el apresurado café de máquina porque la noche no ha dado para mucho más descanso que el que proporcionan los cinco días laborables. Tendrá por delante una jornada, que si algo seguramente le facilitará en altas dosis y de manera gratuita, será, sin duda, estrés. Que está siendo una causa real de parte de las enfermedades actuales, al impedir que nuestro organismo se restaure, es un hecho, y de ello mucho sabe la sociedad japonesa e incluso quienes las gestionan. Desde los primeros años ochenta, el Sistema Nacional de Salud nipón programa, en estrecha colaboración con sus homólogos gestores del medio ambiente, salidas a los más de 200 nuevos bosques creados para tal fin, con el sano y único propósito de mejorar la salud de los administrados.  

A partir del próximo doce de julio, el parque ourensano y natural de O Invernadoiro comenzará a recibir a los primeros seguidores de esta corriente sanadora nipona, comandada por Joaquín Matos, un sesentero cubano e ingeniero de caminos que ha descubierto, tras desfondarse indebidamente en una 'andaina' por su anterior forma física -la de ahora es bien distinta-, férreo defensor de este movimiento, e interesado en su difusión "por sus altos y saludables beneficios que para nuestro organismo proporcionan un par de horas de paseo por el bosque", asegura. 

Fitoncidas que rebajan los niveles de cortisona

20170703200703953_resultLe llaman el "cubano de Riós", dice orgulloso Joaquín Matos, un ingeniero de caminos que llegó a Ourense en busca de trabajo en las obras del AVE que abrieron en canal la provincia, y descubrió, como el mismo así atestigua, una de las zonas de Europa donde el aire es mucho más limpio, que acabó enamorándole hasta el punto de fijarle, casi con toda seguridad, en tierras ourensanas. Matos, aunque también conocido en el perfil de su facebook como Forest Bath, tiene muy claro que todos y cada uno de nosotros necesitamos "de baños por el bosque, pero nada de meditar o realizar prácticas determinadas, simplemente adentrarnos en él, activar toda nuestra capacidad sensorial y permitir que la naturaleza active sus recursos sanadores", dice Matos.

"En Japón hace más de 30 años que conocen sus beneficios, y allí trabajan de la mano los ministerios de lo forestal y el propio gestor de la sanidad del país". La explicación la tienen las sustancias que desprender los árboles, las volátiles fitoncidas, capaces de actuar directamente en el organismo rebajando los niveles de cortisona.